Delirio (nº 20) Ciencia ficción y Fantasía

Una plétora de muy agradables sorpresas

En este último número de Delirio, obra como los anteriores de Francisco Arellano y su espíritu tutelar (en el mundo sublunar, su esposa) Amparo Nieto, se demuestra que siempre es posible ir un poco o, como en este caso, un mucho más allá y al contrario que en otras muchas tramas que nos afligen, a las cuales no me referiré, y a las que lo hace sobradamente el editor en su excelente Editorial, este más allá es un mayor grado de calidad si cabe. Desde la portada de Bilibin (1876-1942), aunque no es conveniente obviar las solapas de la publicación pues con este diablo de Arellano no se pueden omitir los pequeños detalles, hasta el magnífico gato deslizado en la contra cubierta todo en este número constituye una plétora de muy agradables sorpresas.

Tenemos y nado al revés, como el salmón en el que se cuenta se transformó Loki ocultándose de sus divinos congéneres en una catarata tras remontar la corriente, dos artículos seminales de Fritz Leiber (1910-1992): uno sobre Lovecraft (1890-1937) y otro sobre su vida en los escenarios; el otro ensayo es un trabajo excelente sobre esa obra maestra que es el Malpertuis de Jean Ray (1887-1964), obra de José Miguel García de Formica que no evade hablar con propiedad y conocimiento también de la versión fílmica juzgada sin embargo, a mi juicio, con demasiada dureza. Y siguiendo la estela del creador de Harry Dickson nos encontramos con su presentación, una “delicatessen”, del tremebundo relato de Hans Heinz Ewers (1871-1943): El corazón de los reyes gracias a cuya deliciosa lectura añadimos al ya extenso bagage de la filosofía del horror el concepto de Das Grauen...En las inmediaciones tenemos una narración de piratas de Frank Belknap Long (1901-1994), protagonizada por un acerbo y fascinante personaje español, acompañada por una excelente entrevista al autor de los inolvidables sabuesos de Tindalos realizada por Darrell Schweitzer.

Hay también un Slesar (1927-2002), un Wandrei (1908-1987), un oportuno poema de Luís Alberto de Cuenca, un Blaylock, un Lafcadio Hearn (1850-1904) cuya fantasía se residencia en la Martinica, una muestra obligada de proto ciencia-ficción española prologada y comentada por el mayor especialista en la cuestión: Agustin Jaureguizar y una desternillante aportación de Mack Reynolds (1917-1983) que tiene como protagonista a un envejecido pero aún vigoroso Tarzán perdido en el marasmo grotesco de una distopía futura...Y como no quiero dejarme a nadie fuera pero seguro lo haré, pedir con antelación al lector que me excuse y lo interprete de manera psicoanalítica. 

Las ilustraciones de Tarzán, obra de Zdenek Burian (1905-1981) de quien se publica un excelente portafolio, o la original aportación mitológica a la “gran narración” lovecraftiana de Emilio Serra (1953-1989), escritor y amigo que Delirio con la colaboración imprescindible de Alberto Santos está comenzando a sacar de un injusto olvido, siendo como fue uno de los mas profundos conocedores del genero, constituyen las ultimas cuestiones a comentar.

Cuando la magia me abandone en la partida
Cuando el enemigo en el tiempo sea yo
Me volveré de hierro como el junco que se dobla
Y soplaré con el viento, ya sin voz...



La biblioteca del laberinto, 2017
Compra en Estudio en Escarlata


Frank G. Rubio
Publicar un comentario