El extranjero / El implacable


El Diablo está en los pequeños detalles...

Lo que sobre el papel es una película de acción más, protagonizada por dos viejas y significativas glorias de este género inagotable y fascinante (Jackie Chan y Pierce Brosnan), deviene al final interesante material para la reflexión sobre aspectos obliterados por la prensa relacionados con el mundo del terrorismo; entendido este en gran medida como entorno antropológico vinculado con las opacas tramas del “Estado Profundo” (Deep State), en este caso el británico. Películas como El escritor de Roman Polanski (2010) o Spectre (entrega 24 de la serie Bond, 2015) ponen a disposición del espectador medio, mediante tramas novelescas en apariencia consignadas como pura evasión, temáticas y desarrollos relacionados con el mundo del espionaje y el horizonte decisional sito tras los bastidores de la Monarquía Windsor. Con razón don Antonio García Trevijano, una de las pocas mentes lúcidas en nuestro panorama político y cultural, señala que la mejor manera de comprender la Historia es a través de la lectura de buenas novelas. Y entre películas y novelas hay muchas veces una muy tenue distancia.


La obra de Stephen Leather en la que está basado el guión de la película, The Chinaman (“El hombre de China”), fue publicada en 1992 y relata la venganza que un vietnamita residente en Londres, antiguo combatiente del Viet Cong, ejercita contra los terroristas del IRA que matan a su hija en el atentado de Harrods de 1983; cuando escribió su novela Leather la campaña de los Provisionales del IRA estaba en su ápice. Es desde el punto de vista de este personaje exótico,  exógeno a los enfrentamientos entre católicos y protestantes o, si se prefiere, entre nacionalistas irlandeses e ingleses, desde donde el espectador aprenderá a ver con distancia y objetividad este hediondo pantano. Pantano del cual siguen emanando a día de hoy, a pesar de todo tipo de contubernios y medidas de seguridad, miasmas y asesinatos.



El film que nos ocupa está dirigido por un profesional consumado en la realización de filmes de acción; Martin Campbell ha dirigido, entre otras aportaciones, dos entregas de la serie Bond (GoldenEye;1995 y Casino Royale; 2006) y dos películas sobre el inolvidable personaje de El Zorro, protagonizadas estas dos últimas por Antonio Banderas. En El extranjero (The Foreigner)  opera ágil y sin agujeros narrativos, introduce variaciones muy significativas con relación a la novela base; la primera de todas es que se desarrolla en la actualidad, en nuestro entorno de ordenadores, vigilancia exhaustiva y móviles. Un antiguo miembro del IRA, reconvertido en mediador oficial con el gobierno británico y presunto pacificador de no muy lejanas pulsiones cavernarias, que el lector español conoce de primera mano con relación al País Vasco, recibirá su némesis de manos del dueño de un restaurante oriental, eso sí: antiguo veterano de la “Operación Gamma”, interpretado por el incombustible Jackie Chan. La búsqueda de respuestas y de venganza, tras la muerte de su pequeña en un atentado, constituye la base una trama bien construida, dinámica y violenta, donde este antiguo combatiente de las fuerzas especiales norteamericanas en Viet Nam (atención a esta divergencia con la novela base del guion) nos irá desvelando, mediante su excelencia y astucia como luchador, el trasfondo de la transformación presunta de los asesinos del IRA en "pacíficos" e integrados nacionalistas católicos insertos en las democráticas instituciones de Irlanda del Norte.

Es Pierce Brosnan, antiguo 007, quien interpreta un papel que da vida a un personaje muy similar físicamente a Gerry Adams: político nacionalista izquierdista norirlandés, Presidente del Sinn Fein, que recientemente ha hecho pública su retirada de la vida publica y que no ha dudado en dar su apoyo a al simulacro de “independencia de Cataluña”. Las conexiones con el terrorismo sangriento de este valorado personaje, en los tóxicos ambientes autodenominados “progresistas”, son evidentes pero han sido pasadas por alto por haberse convertido en uno de los interlocutores políticos que llevarían finalmente a los Provisionales a dejar las armas. Pierce Brosnan mismo es irlandés e hijo único, a muy temprana edad pasó a ser educado por sus abuelos ya que su madre marchó a Londres para trabajar como enfermera tras haber sido abandonados ambos por el padre.

La película muestra el entorno socio económico (alto) y la estatura humana (baja) de estos fanáticos, perfectamente insertos en la sociedad civil donde se imponen mediante mecánicas de clan, sujetos a una pasión irrefrenable por el poder y al uso del resentimiento de los más descerebrados y jóvenes. También desvela las mecánicas hiperburocráticas de los especialistas en la lucha contra el terrorismo; nuestra sociedad es frágil, en gran medida por ser una sociedad que premia la mediocridad. Algo mucho más letal que la corrupción y que por ser ampliamente compartida es muy difícil de tratar y más aún de erradicar.

Destacar en la narración la decisiva influencia de autenticas harpías, que serán neutralizadas sin contemplaciones ni escrúpulos de género en el contexto de saneamiento y desinsectación con el que se resuelve la película. Interesante película, más aún en la época de la llegada sinuosa al papado de un jesuita con ideas radicales y simpatías por el Islam.


Fearless men who jump and die 
Men who mean just what they say 
The brave men of the Green Beret


Frank G. Rubio

The Foreigner (Reino Unido, 2017; 114 minutos)
Director: Martin Campbell.
Guión: David Marconi (novela de Stephen Leather)
Intérpretes: Jackie Chan, Pierce Brosnan, Charlie Murphy, Katie Leung etc.Coproducción Reino Unido-China; STX Entertainment / thefyzz / Arthur Sarkissian Productions
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