El lado oscuro del adiós. Michael Connelly

Durísimos recortes que reducen la fuerza policial en California

Harry Bosch está pasando por un difícil momento personal. Ya cumplidos los sesenta, se encuentra inmerso en un pleito contra el Departamento de Policía de Los Angeles, por lo que él considera un despido improcedente. Además, su intervención como investigador de la Defensa, en su novela anterior, ha generado animosidad entre sus antiguos compañeros. Mientras su situación se soluciona, trabaja como voluntario, gratuitamente, para el Departamento de Policía de San Fernando; pero tampoco es del todo bien recibido allí, pues le ven como un intruso y una amenaza laboral.

Bosch es requerido por un magnate de la industria bélica norteamericana, Whitney Vance que, ya cerca de la muerte, le pide que investigue sobre el paradero de una mujer con la que tuvo una apasionada relación amorosa en su juventud.

El inicio de estas pesquisas levanta grandes suspicacias y algunos fantasmas del pasado con los que Bosch tendrá que luchar a brazo partido.

Y en paralelo, en su trabajo como investigador del DPSF, tendrá que resolver el misterio de un violador en serie, que durante años ha estado campando entre la población inmigrante de origen latino, y que ha dejado un sangriento rastro de dolor, humillación y vergüenza entre gran número de mujeres. La narración alterna el desarrollo de ambas pesquisas, que no tendrán nada en común... excepto volver un poco loco a Bosch, pues le costará poder simultanear ambas investigaciones.


indefensión en la población inmigrante


Durante las investigaciones a las que debe enfrentarse, Bosch tendrá que rememorar sus experiencias en la guerra de Vietnam, y se verá impelido a enfrentar su posición personal con la de aquellos que, cuarenta años después, le pidan explicaciones sobre lo que vivió y sufrió.

Como en otras entregas de la serie, el autor nos hace un crudo documental de la situación administrativa en la presuntamente rica California, y nos muestra como, con la última crisis económica, se han llevado a cabo durísimos recortes que han reducido la fuerza policial. Esa situación ha supuesto que buena parte de delitos no sean investigados y que se haya creado una profunda situación de indefensión, sobre todo en la población inmigrante. En esta misma línea, Connelly nos advierte de los rebrotes racistas que se están dejando ver de nuevo en la población americana, así como la presencia y actividad de grupos con delirantes paranoias sociales.

Para hacer más sangre en estos temas, el autor nos ofrece una inquietante crónica de como las grandes corporaciones industriales, para aumentar sus privilegios, intervienen, hasta extremos impensables, en la vida privada y pública de los ciudadanos

Pero en esta novela, el autor no sólo nos regala con dos joyas de la investigación y un ácido documental social; además, con los ojos y el corazón de Bosch, nos adentraremos en emocionantes historias personales, en las que el dolor, la violencia, el desarraigo y la mezquindad nos conmueven y perturban, pues nos enfrentan a los grandes temas.

En esta vigésima entrega de las peripecias del gran Harry Bosch, pese a los años y achaques, nos lo encontramos en plena forma, con su fino olfato de sabueso, y con la fuerza y tenacidad de quien lucha a brazo partido por defender a las víctimas y resolver complicados entuertos. Una estupenda y muy recomendable lectura.

Alianza, 2017
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José María Sánchez Pardo
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