Asesinato en el Honjin. Seishi Yokomizo

Relatos detectivescos, llenos de inteligencia, emoción y sabiduría

Consecuencias de la IIGM
Este volumen consta de tres historias de intriga que son resueltas por el detective privado Kosuke Kindaichi, en el Japón de después de la II Guerra Mundial. En ellas se nos propondrán varios asesinatos, el de una pareja en un Honjin tras sus esponsales, el de una mujer con la cara muy destrozada, y la misteriosa historia de un recién llegado de la guerra.

Todas ellas ponen en jaque la inteligencia, meticulosidad y el ingenio del investigador, pues todas ellas parecen problemas insolubles, por sus muy especiales circunstancias, o por la falta de pruebas que indique como se llevó a cabo la actividad criminal. 

El estilo minucioso y reflexivo de estas investigaciones parecen llevarnos más a lo que se ha considerado canónicamente como novela enigma, pero tienen un rasgo muy peculiar, una mirada sobre personas y situaciones sociales que lo acerca a lo que se ha dado en llamar novela negra, lo que resulta en unos relatos detectivescos, llenos de inteligencia, emoción y sabiduría social y personal, que ya conocíamos por otros casos protagonizados por el investigador Kosuke Kindaichi, como El clan Inugami, o Gokumon-To, la Isla de las Puertas del Infierno, que son las únicas entregas traducidas al español de esta serie japonesa muy extensa en número.


investigador pobre, víctima de una guerra cruel


Estas tres narraciones pretenden encuadrarse en tres problemas detectivescos clásicos como son el impostor, asesinato en una habitación cerrada y muerto sin cara. Las propuestas del autor son singulares y sus soluciones son ingeniosas y novedosas. Pero la relación de estos relatos con el género detectivesco va más allá de los contenidos propuestos, ya que famosas novelas aparecen en los escenarios de los crímenes, y durante la investigación y resolución de los mismos se harán interesantes reflexiones sobre el género y sus posibilidades.

Un elemento muy importante en todas estas entregas es el escenario del Japón en escombros tras la II Guerra Mundial. No resulta tan apocalíptico como lo mostrado en las novelas de David Peace, pero en estos relatos, como en otras entregas de este detective se ven los padecimientos por los que pasó la población y las terribles repercusiones de la II Guerra Mundial, tanto de orden económico, personal, tanto en fallecidos, en ausencias o en daños físicos y/o morales.

La mayoría de estas narraciones policiales de Seishi Yokomizo transcurren en zonas agrícolas, lo que obliga al autor a finar mucho más en sus investigaciones, y a la vez nos muestra una realidad japonesa de la que tenemos escasas muestras, y donde veremos como las tradiciones japonesas chocan o negocian con las nuevas costumbres que la tecnología y los nuevos usos sociales ofrecen. La tensión entre los usos ancestrales, referidos al poder económico o a las relaciones personales o de pareja, y su progresivo desvanecimiento, estará presente continuamente en estos relatos que nos mostrarán uno seres humanos, que por un lado siguen la tradición, pero que la manejan y adaptan según sus personales circunstancias e idiosincrasias. Todo esto desembocará en una galería de personajes amplio y lleno de matices, donde la estereotipia cultural es borrada por las personalidades de cada uno de los actores de estos dramas. Y debemos subrayar especialmente los personajes femeninos, que más allá de la presentación formal, se nos muestran como unos seres humanos llenos de pasión, inteligencia y emoción.

Técnicamente el autor echa mano de muy diversos recursos estilísticos desde el monólogo interior descriptivo, la voz en tercera persona, o el género epistolar, del que hace un brillante uso en uno de los relatos de este volumen.

En cuanto al estilo como novela detectivesca, las tramas propuestas son muy originales, a pesar de estar conscientemente circunscritas a tres problemas clásicos de la novela de intriga, y sus soluciones son novedosas, sorpresivas y originales, sin usar trampas o artificios para engañar al lector.

Por último hemos de destacar la especial complicidad que se establece entre el autor y su personaje principal, el detective Kosuke Kindaichi, que nos permite saber de las motivaciones y características de un personaje muy especial en la novela negra, pues es un investigador pobre, víctima de una guerra cruel, y que tiene una mirada dolorosa ante las miserias y crueldades que el ser humano es capaz de infringirse a sí mismo y a sus congéneres.

Una novela llena de inteligencia, pasión y emoción, que bebiendo en lo más canónico de la novela de intriga nos regala con unos relatos vivos, originales y de lectura apasionante.

Quaterni, 2017
Compra en Casa del Libro

José María Sánchez Pardo




Publicar un comentario