El gran salto. Jonathan Lee

Importante intento de atentado contra la vida de Margaret Tatcher

Hechos reales y hechos ficticios
En el otoño de 1984, el Grand Hotel de Brighton va a acoger el congreso del Partido Conservador del Reino Unido, Y a él va a assistir su líder y actual premier británica, Margaret Tatcher y todo su gabinete

Pese a que se pretende que la localización del evento no sea pública hasta el último momento, el IRA consigue la información y decide que la primera ministro y su gabinete pueden convertirse un objetivo muy apetecible para sus bombas, con la repercusión que podría ocasionar un magnicidio de tal calibre.

Para organizar el atentado e instalar el artefacto explosivo, el IRA envía a la turística ciudad de Brighton, a Dan, uno de sus más expertos e ingeniosos artificieros.

Las vicisitudes de Dan, se entremezclan con las de Moose, el subdirector del hotel, hombre ya entrado en los cuarenta, que debe afrontar una buena sarta de desilusiones vitales, frente a las cuales nos propondrá una actitud bastante vitalista. Y el tercer eje de la historia es Freya, la hija de Moose, una chica que acabados sus estudios de instituto, debe establecer cual va a ser su plan de vida en el futuro, lo cual le da serios dolores de cabeza.


crónica de una época, historias personales...


Estas tres historias se entrelazan tanto entre ellas, como con los hechos reales que sucedieron entonces, pues la novela mezcla unos hechos reales, un importante intento de atentado contra la vida de Margaret Tatcher, con hechos y personajes ficticios, que le permiten al autor recrear los días previos a este intento de magnicidio.

La narración por lo tanto, consiste en la vida de estos tres personajes, que de paso nos van situando ante la gran noche de autos, y que por separado o en sus interacciones nos van hablando de sus cuitas, anhelos y motivaciones en un juego de historias fantásticamente hilado. Por un lado tenemos al maduro Moose, que debe afrontar su situación profesional en el hotel, con la crianza de una adolescente, y la soledad que le embarga sobre todo desde el abandono de la casa familiar por parte de su esposa. En cuanto a Freya, nos mostrará las terribles dudas, anhelos y esperanzas de una joven que quiere salir al mundo, y no tiene ni plan ni ideas claras, sino el anhelo de vivir plenamente. Y Dan, el terrorista del IRA, nos hablará de sus inicios en la banda, la dura situación en el Ulster, y los acontecimientos que le hicieron pedir su ingreso en la organización terrorista. Es muy destacable una prueba de iniciación por la que tiene que pasar, y que demuestra el cariz de la situación, y lo que se les pedía a los nuevos reclutas para entrar en una organización que mataba personas.

Lo que se nos cuenta sobre la situación norirlandesa durante esos años y los previos, es una parte muy importante del relato, sobre todo porque nos trae la cotidianidad del enfrentamiento, la situación de las personas de todos los bandos, y la espiral de violencia en la que se desembocó, que justificó tantos horrores, sobre todo por los miembros del IRA, pero también entre los cuerpos de seguridad y el ejército británico, donde la ferocidad y la insania del enfrentamiento permitieron que cualquier barbaridad estaba admitida.

Esta mezcla de historias personales y crónica de una época es lograda con brillantez por el autor, que logra engancharnos a este juego entre ficción y realidad, consiguiendo una narración ágil y apasionante a la vez, que además nos relata el intento de magnicidio llevado a cabo por el IRA, que aunque ya nos fue relatado en otras novelas, como la reciente Por la mañana me habré ido de Adrian McKinty, en ésta se nos habla también de las cuitas de aquellos que lo vivieron muy cercanamente.

Libros del Asteroide, 2017
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José María Sánchez Pardo









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