Todos los detectives llevan prótesis (editorial Prótesis nº 9)

Siempre transitando las zonas menos concurridas de la novela negra

En este 2017 se cumplen 15 años desde que comencé a editar y dirigir la revista Prótesis. Inexperto, animoso, terco y sin rumbo, conseguí aglutinar un grupo de lectores de todas las edades que con los años no ha dejado de crecer. Por el camino fui adquiriendo algo de experiencia y conociendo colegas del mundo literario como Jesús Egido, que siempre ha apoyado esta iniciativa y no ha dudado en pasar a ser editor de la revista. Gracias a este nuevo reparto de tareas y con su apoyo, me puedo centrar en la selección de contenidos y textos, en la redacción, mientras que él aporta toda la experiencia organizativa y todos los demás pasos necesarios para que la revista os llegue en condiciones. Gracias a la colaboración con Jesús, Prótesis va a crecer, nos marcaremos nuevas metas y seguro que nos abriremos camino en nuevos foros.

En estos quince años han sucedido muchas cosas. Demasiadas como para provocar más de un cambio en Prótesis. La primera: la consolidación de la novela negra en España. Ya no hablamos de literatura de guerrilla; no hay que defender ninguna trinchera. Ahora, a grandes rasgos, la novela negra está al alcance de todos y cualquiera tiene una idea, aunque sea aproximada, de lo que se cuece en estas páginas. Esta popularización del género nos libra de la misión de darlo a conocer. Ahora es el momento de jugar de manera cómplice con sus claves, sus personajes, sus lugares comunes… Es el momento de proponer nuevas perspectivas, nuevos escenarios, nuevos planteamientos. De ahí que dediquemos un número completo a los Detectives Raros, todos aquellos que se salen del canon.


el objetivo común de disparar las mejores novelas negras


A menudo me han preguntado cuál es la fórmula. Porqué esta revista interesa tanto a la vieja guardia de lectores como a los más jóvenes, incluso a los curiosos. Mi formación como lector —por descontado, la formación de los lectores de mi generación, los del baby boom— podría ser el punto de interés de la revista. Sé, como lector e investigador, que debemos mucho al trabajo pionero de ciertos teóricos como el recientemente fallecido Javier Coma, José Colmeiro o Salvador Vázquez de Parga. Estoy seguro de que sin sus aportaciones nuestras lecturas y enfoques serían mucho más incompletos. Pero precisamente como ellos ya hicieron el trabajo sucio de estudiar y estructurar conocimientos acerca de la novela negra, tengo presente que a los de mi generación nos toca, sobre la aportación teórica previa, reinventar esa tradición ya conocida y mantener la pasión por la lectura.

En Prótesis siempre hemos buscado cierta marginalidad en los enfoques, algo de barroquismo en los temas a tratar. Atributos que, doy fe, brillan en cada página de este monográfico dedicado a los Detectives Raros. Después de 15 años de actividad, pensamos que era el momento de centrarnos en esta figura tan emblemática de la ficción criminal. Pero nos resistimos a ofrecer un listado canónico que empiece por Auguste Dupin, continúe por Sherlock Holmes y acabe con Harry Bosch… Fieles a nuestro juego literario, siempre transitando las zonas menos concurridas de la novela negra, hemos reunido estudios —de literatura, cine y videojuegos, además de creación literaria y cómic— que nos ayuden a valorar el trabajo de aquellos creadores e investigadores que apuestan por una diferencia positiva.

También en estos años han aparecido multitud de lugares de encuentro, jornadas literarias, espacios donde Jesús y yo, a menudo juntos, hemos participado y consolidado más amistades con el objetivo común de disparar las mejores novelas negras. Ahora tenemos cómplices en todas las ciudades. Colaboradores que nos dan pistas y motivaciones para volver unas cuantas veces al año a la escena del crimen.

Reino de Cordelia, 2017
Próximamente a la venta

David G. Panadero


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