Un concejal y un piojo

Noticia: 
Un concejal del PP en Bilbao acaba borracho como un piojo y se niega a pagar parte de las consumiciones / http://ow.ly/VWKC304xefB


Creo que todo el mundo sabe de lo que vamos a hablar, pero puedo resumirlo. Un video, de un señor en pleno camino del coma etílico que discute, con mucha educación por cierto, con un camarero sobre la cantidad de cervezas que se adeudan. Queda claro que el individuo dudaba, probablemente no desencaminado, con el número de cervezas que había ingerido, pero en su estado era lo más normal, dudaba entre si había tomado 23 o 26. ¿A quién no le ha pasado eso? ¿quién no ha dudado en alguna ocasión de si se ha tomado doce o catorce gintonics? 

Pero porqué hablamos de algo tan trivial y que ocurre a diario en cualquier barra de bar de nuestro país, pues por dos motivos: uno de ellos, el menos relevante, que era concejal y ya se sabe cómo son, el otro, el relevante, es que se ha publicado un video con la elocuencia del concejal. Pero no es lo importante a mi juicio sino el titular del periódico, léanlo con calma:



“…acaba borracho como un piojo…”



Eso sí que es denigrante, ¿o no?

Por cierto, ¿qué le ocurre a los piojos que se emborrachan?

En mis tiempos mozos se hablaba de que se ponían verdes, ¿es cierto o no? Era como un mito que recorría generación tras generación. He visto el video y no veo verde por ningún lado, sólo un señor achispado que discute educadamente con un camarero, lo cual no es ningún crimen y más aún siendo un concejal, que ya se sabe como son. Por cierto si esto ocurre en mi barrio termina en las páginas de sucesos o bien en la sala de espera de urgencias…

Se preguntarán ustedes, un concejal borracho… ¿qué raro, no?

O a lo mejor: un concejal que se niega a pagar… ¿qué raro, no?

O tal vez: un concejal educado… ¿qué raro, no?

Qué es lo más denigrante de la noticia, el concejal borracho y discutidor, lo cual puede ser una cualidad de la ingesta alcohólica, o por el contrario que se ponga verde como un piojo ebrio.

Esta claro que lo segundo. 

Porque un concejal tiene derecho a emborracharse, ¿o no? No puede ponerse bolinga y terminar cantando y negando pago en cualquier bar, acaso la vida pública les exige un tipo de comportamiento alejado de los bares y de los sitios donde habitualmente se expende alcohol para su ingesta. Acaso los concejales no son humanos, aunque sepamos cómo son. Acaso estamos planteando que no sea ético emborracharse o por el contrario la ética está en no pagar algo de lo que dudaba. 

¿Quién no se ha emborrachado nunca? Pues como decía la biblia que quién esté libre de pecado que tire la primera piedra. 

Por cierto, qué hago yo defendiendo a uno del PP… ¡¡es por la defensa del piojo!! O al menos eso quiero creer.


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