Río Noir. VV.AA.


Un sumario de paradojas, sentimientos y destinos, muchos de ellos fatales

Río de Janeiro ha sido un lugar lleno de estereotipos estéticos y sociales. Hay que reconocer que con la celebración del Mundial de fútbol, pero especialmente con el desarrollo de Los Juegos Olímpicos de verano de 2016, pese a los intentos institucionales de vendernos el esterotipo carioca, hemos logrado tener una visión mucho más amplia de la realidad y la historia reciente y del pasado cercano de una sociedad y un país excesivo por muchas razones

Y en esa corriente de contarnos la intrahistoria de una sociedad tan variopinta, con tantas diversidades económicas, raciales y culturales, se nos propone este puñado de relatos inmersos en la línea negra, en una sociedad donde la pasión y la violencia surgen por doquier, sin tener que traerla ni importarla de ningún otro lugar.

Con el escenario de esa gran ciudad solar por antonomasia, se nos proponen una serie de historias que transitan por los claroscuros y las zonas de sombra de una sociedad llena de viveza y vitalidad como buena ciudad tropical que es.




la vida florece exuberante y se descompone veloz


En estas narraciones conoceremos las prácticas de unos cuerpos policiales en los que principios como servir y proteger, parece aplicarse exclusivamente a las capas más favorecidas de la sociedad, y por supuesto a sus propios intereses, y se nos narrarán unas cuantas historias sobre las variadas fórmulas de ese cáncer tan extendido como es la corrupción.

Otro tema que nos sorprende es el peso que ha dejado en la sociedad y en las personas las distintas dictaduras militares que gobernaron con puño de hierro la sociedad brasileña, y que dejaron un rastro de horror y sangre, que llega hasta nuestros días, en formas más explícitas o sutiles, y que marcarán tanto la temática como la actitud de unos cuantos de estos relatos. Y nos sorprenden, pues de el sangriento rastro que dejaron las dictaduras militares en los países del cono sur, tenemos extensa y detallada información, pero de los usos y costumbres de las dictaduras militares brasileñas teníamos muy poca noticia, y hemos de reconocer que no tienen nada que envidiar en cuanto niveles de represión y ferocidad a sus vecinos de la América austral.

Pero no sólo lo social y lo político están presentes en estas páginas, pues la pasión, lo amoroso y lo sexual tienen una presencia abrumadora a lo largo de estas páginas. Eso sí, con unas historias que se salen bastante de los tópicos de las relaciones entre hombres y mujeres, en sus más variadas fórmulas, y que nos plantean divertidas, rompedoras y amargas páginas sobre lo que le sucede a los seres humanos cuando pretenden hacer realidad sus más recónditos deseos.

Una subtrama de lo más interesante es el de las historias de aquellos que recalan en Rio de Janeiro como lugar para esconderse de su historia, de sí mismo, o de sus pretéritas acciones. Veremos como este gran organismo engulle, pero también vomita a los que pretenden hacerse invisibles entre sus aceras, sus playas o sus forestas.

Pero estos relatos no sólo están atravesados del gran escenario de la urbe carioca, o son de temas apasionantes, sino que también nos proponen una galería de personajes extraordinaria, en su variedad de tipos, actitudes y anhelos, que hace de ellos un sumario de paradojas, sentimientos y destinos, muchos de ellos fatales, que enraizan con el tempo de esta ciudad tan tropical, en la que la vida igual que florece exuberante, se descompone a gran velocidad, pero eso sí, con un ritmo y una belleza deslumbrante.

Si quieren acceder a la intrahistoria de esta ciudad y sus gentes, pero desde una perspectiva mucho más apasionante que la de los reclamos publicitarios no duden en sumergirse en sus páginas.

Maresia, 2016
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José María Sánchez Pardo


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