El sombrero del malo (En pugna con los villanos reales e imaginarios). Chuck Klosterman

¿Qué hace que algunos personajes sean odiosos?

Ante todo debemos tener claro que este es un ensayo sobre la imagen del villano, no del asesino en serie, ni del gran psicópata. El autor se pregunta y reflexiona sobre diferentes aspectos alrededor de aquellos que se convierten en malvados o villanos sociales, sobre todo en el mundo de la información, de la política, el espectáculo o los deportes de masas norteamericanos.

Pues el autor se irá preguntando el por qué de las poderosas filias y fobias que aparecen alrededor de personajes reales, y en algún caso ficticios, cómo es la génesis de dichas fobias sociales, y cómo se desarrollan con el tiempo.

El escenario que maneja el autor es el norteamericano fundamentalmente del último tercio del siglo XX, con alguna incorporación más cercana en nuestro siglo, pero eso sí, con muy escasas presencias, siempre trata de personajes notorios o públicos de los EE.UU., mucho de ellos conocidos por nosotros, pero algunos unos totales desconocidos.


la comedia del odio


El autor plantea algunas circunstancias concretas sobre personajes conocidos, y luego lleva a cabo un proceso de análisis desde muy variados enfoques, algunos de ellos ciertamente chocantes y sorpresivos, en los que intenta dar luz al enigma que se plantea a lo largo de todas sus páginas, que es en suma, qué hace que algunos personajes sean odiosos, y otros admirados-adorados.

Y siguiendo dos de las acepciones que el Diccionario de la Academia da para el término villano, "Rústico o descortés", o el de "ruin, indigno o indecoroso", nos da un paseo por buena parte de los mitos populares norteamericanos como pueden ser la muy distinta calificación que se atribuyó a la polémica entre Muhammad Ali y Joe Frazier, el problema del justiciero ya sea un personaje de ficción como Batman, o el caso real de Bernhard Goetz. En este sentido son muy interesantes las reflexiones que el autor lleva a cabo respecto de lo que se les permite a personajes de ficción, frente a actos reales.

Porque el autor nos habla de lo ppopular y de lo cotidiano, no se va casi nunca a altos lugares filosóficos, sino que intenta entender las reacciones del público ante personajes populares en los que proyectan buena parte de sus deseos y esperanzas, y ver como se manejan las contradicciones que ello significa.

Y en el análisis de esa parte de la cultura que resulta más ordinaria, es muy interesante el análisis que lleva a cabo, por ejemplo de lo que el autor llama la comedia del odio, en la que se plantea un interrogante significativo: si alguien se siente personalmente ofendido por un acto específico, ¿basta con eso para calificar tal acto como ofensivo para el colectivo? 

Otro tema muy interesante es lo que discute sobre las polémicas de lo correcto, y cómo ante excesos de idealismo, parecen darse habitualmente arrobas de realismo.

También trata lo que podríamos llamar el postureo del malvado analizando las experiencias de grupos musicales como N W A o la singular actitud ante lo moral del dueño y de la franquicia de la NFL de los Oakland Riders. Y no podemos dejar de citar el curioso análisis de lo que ha resultado una pareja que hizo furor hace ya años: Monica Lewinsky y Bill Clinton.

Todo esto nos es relatado con humor, pero también con intensas dosis de profundidad, y de descarnado hurgamiento en los más recónditos aspectos de cada uno de los fenómenos sociales que analiza, lo que obliga a una lectura minuciosa, en la que el autor no es nada complaciente, pero eso sí, logra sorpernder con sus preguntas y planteamientos.

Si desean transitar de forma divertida y a veces desconcertante por las relaciones entre aquellos que son famosos y aquellos que consumen la fama, no duden de embarcarse en esta lectura que les propondrá interesantes preguntas y curiosas respuestas.


Es Pop, 2016
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José María Sánchez Pardo


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