El danés serbio. Leif Davidsen

Tensión narrativa, acción y diversión para el lector

Esta novela es una de esas agradables sorpresas que llegan casi por casualidad. Ni conocía al autor ni tampoco había leído nada sobre la novela, vamos para lamentar. Más lamento me provoca leer que el autor tiene obras similares de las que no existen editadas en nuestro país. Lo cual es una auténtica lástima porque la novela ha sido una experiencia grata y divertida. Pero no nos precipitemos y vayamos por partes.

Ya por lo pronto la novela convence en la contraportada con una declaración plagada de sinceridad, se denomina a la novela como un “thriller internacional”, algo que a los que solemos estar al tanto de los tejemanejes editoriales nos hace sospechar. No sería el primer caso que se vende un producto y luego es otro muy diferente. Les puedo asegurar que a la apreciación de la portada sólo se puede apostillar “amen”.


Davidsen posee un estilo sobrio, directo, preciso


De la mejor tradición viene esta novela, leyéndola se puede evocar al mejor Ludlum de quién es hija. La situó, incluso, por encima de los afanes de Forsyth. Lo cual ya nos deja en posición de salida, es decir estamos ante un “thriller internacional” de primer nivel.

Ya hemos hablado en nuestra publicación de esas dos ramas de las novelas de espionaje, por lo que no insistiré en ello. El danés serbio incide en la más transitada, también la más compleja de realizar, porque necesita ritmo, interés, captar la atención del lector e involucrarlo en la narración. Davidsen lo consigue, desde el primer asesinato te sientes parte de todo, te interesa todo, en especial de “Vuk” el asesino, cuya semblanza está perfectamente retratada, seguir sus pasos es una delicia y más aún nos provoca esa quemazón de querer saber más, mucho más. Y el autor nos lo suministra en las dosis justas para calmar la adicción pero no agotarla.

Esta novela se basa en la idea, absolutamente real, de que un estado señale a un escritor y exija su cabeza por sentirse ofendido con sus escritos. Salman Rushdie es así pues el alter ego de lo que se trata la novela. Lo curioso comienza a partir de ahí, porque el supuesto escritor amenazado, de hecho es una escritora Sara Santanda, visita a la tranquila, discreta y segura Dinamarca. El servicio secreto danés y la presidenta del club de periodistas que la han invitado formarán la otra parte del hilo narrativo.

Para que alguien como Vuk le involucre en la salud de la escritora sólo harán falta gestiones de personajes que viven en la penumbra de la legalidad y que pertenecían o pertenecen, ese extremo siempre es oscuro, a los servicios secretos de otros países

Se pasa ahí del asunto más o menos brutal del asesinato de la escritora a involucrar a otras fuerzas en ello. Los intereses así se disparan, no sólo para los implicados, sino en general porque cuando se tira una piedra al estanque las ondas que provoca pueden tener repercusiones imposibles de calcular. Algo que se ejecuta con notable precisión y que nos queda claro que es una novela perfectamente estructurada.

Davidsen posee un estilo sobrio, directo, preciso para contar lo necesario. No se deja llevar por filigranas literarias, lo que se pretende y como se ejecuta van en clara consonancia con lo que se espera de ello. El ritmo así es frenético, tanto en la lectura como en el interés, algo que se agradece. También se agradece que no tenga el final clásico, existe un giro final sorprendente que nos deja ganas de querer más

La novela ha sido un disfrute enorme. Creo que la coloco entre los mejores “thriller internacionales” que he leído, en ese aspecto lo pongo en la vitrina de recomendación absoluta, nada en los últimos años se ha acercado a esto. Les aseguro que es una obra divertida, entretenida y que aúna lo mejor del género, es decir, tensión narrativa, acción y diversión para el lector.

No se la pierdan, yo he lamentado mucho que haya pasado de puntillas por la actualidad editorial y espero que se recuperen otras obras del autor. Si se hace aquí tienen a un lector entregado.

Funambulista, 2008
Compra en Casa del Libro

Sergio Torrijos


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