Actos balcánicos

Era el hombre más tenebroso que había visto



Mi hermano y yo participamos en la batalla de Vukovar. Entramos en combate tres veces en esos meses y cuando tomamos la ciudad nos asignaron a la vigilancia de Sremska Mitrovica. Yo me quedé en el pabellón transparente. Mi hermano fue a Fruska Gora. Alli sólo los supervivientes saben lo que pasó. Yo volvi al pueblo y mi hermano continuó combatiendo en Bosnia. El campo de Sebrenica. Ya sabes lo que pasó. Cuando volvió, tras la derrota, sus ojos daban miedo. Sâsa se convirtió en una sombra viviente. Empezaron a desparecer chicos de la provincia. Yo sabía que Sâsa era quien los mataba. La policía le detuvo a los diez meses. Le soltaron a los cuatro dias. Una noche vinieron tres hombres. Dos serbios y un español. Era el hombre más tenebroso que había visto. Le dijeron a Sâsa que iban a aprovechar su potencial. Que era libre de seguir su instinto y que sería de provecho mutuo lo que él sabía hacer. Vimos un video en el que el español torturaba a una persona desnuda con cepos en las manos y los pies. Violada, quemada con ácido y después descuartizada. Unos hombres en traje miraban sentados en sillones de cuero. Señora. Yo no soy como Sâsa. Haga que acabe nuestra infamia.

Carlos Rivas
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