El libro negro. Ian Rankin

Un justiciero implacable que se deja la piel

Como buen tortuoso escocés...
El brutal e inexplicable ataque sufrido por un colega de Rebus, el sargento Brian Holmes, pone a este tras una indagación que parece dirigirle a un caso no resuelto, el del incendio de un hotel y la aparición de un cadáver no identificado hasta el momento, cinco años después. Para complicar las cosas, Rebus tiene que capear con la aparición de un peligroso pederasta en Edimburgo y el extraño apuñalamiento de un tranquilo ciudadano, que no parece tener ningún interés en que se descubra a su agresor.

Con estos preliminares nos embarcamos en la resolución de una serie de misterios, con el siempre inquietante inspector John Rebus, tan duro de pelar, tan insistente, que en muchos casos recuerda a un auténtico sabueso, que habiendo mordido a su presa es incapaz de soltarla, aunque ello le signifique enfrentarse a sus superiores, complicar sus siempre difíciles relaciones con las mujeres, desesperar a sus compañeros y enconar las disputas con sus enemigos. Quinta entrega de las novelas de esta muy exitosa serie, que, aunque publicada inicialmente en 1993 , no había sido editada en español, pues esta serie empezó a a ser publicada por la octava novela, dejando para estos años completar las antiguas. 



no se anda con remilgos ni hipocresías



Y así nos vemos acompañando a este sañudo personaje, que como buen tortuoso escocés es capaz de albergar a un justiciero implacable que se deja la piel —y no es nada metafórico— en su lucha contra los criminales, pero que al mismo tiempo les entiende demasiado bien, pues es capaz de ponerse a su altura y castigarles con dosis de su propia medicina, aunque esto le lleve a salirse bastante de los límites de la legalidad.


Este atormentado presbiteriano, que a estas alturas de la serie bebe menos que en las últimas entregas, y reza más, o al menos acude los domingos a los oficios, y nos lo encontramos a veces leyendo la Biblia, no se anda con remilgos ni hipocresías en cuanto a sus tratos sociales: desprecia la fatuidad y la estupidez de buena parte de sus superiores y compañeros, y sin llegar a la admiración, pone en valor algunas virtudes de sus rivales los delincuentes.

Y entre el gran número de personajes hay que destacar la cada vez más importante presencia de la detective Siobhan Clarke, futura compañera, guardaespaldas y amiga de Rebus, y la aparición de quien será la Némesis de Reebus, su más implacable enemigo, Morris Gerald Cafferty (conocido por todos como Big Ger), que acompañará a nuestro héroe a lo largo de toda la serie en una implacable pugna.

Una novela de enrevesada pero apasionante trama, con un final sorprendente, con un ritmo implacable, marcado por la estupenda música que el protagonista nos va proponiendo a lo largo de la historia. Y con un personaje menos atormentado que en las últimas entregas de la serie, lo que favorece la fluidez de la historia. Por lo menos, aquí, al comentarista de esta novela le gustan bastante más las entregas de esta época de la serie de Rebus, que aquellas con las que inicialmente la cerró, aunque he de reconocer que las dos últimas, con las que la reinició, tambien nos han gustado mucho. Si se ponen con ella, no duden que van a enfrentarse con una estupenda novela.

RBA, 2015
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José María Sánchez Pardo


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