Prólogo: Alterworld

Ilusiones ópticas

Todo lo que está sucediendo
A principios del siglo XXI, con la implantación de la era digital, surgieron en Estados Unidos escuelas sociológicas que defendían que la frontera entre ciencia ficción y realidad social no es más que una ilusión óptica. Esta afirmación, que en su momento pudo parecer una simple provocación por parte de los fanáticos del ciberpunk y los apasionados de la tecnología, no deja de validarse y ampliarse con el tiempo. El futuro nos ha alcanzado; de hecho las películas más señeras de ciencia ficción ya no necesitan recurrir a ese futuro: el presente, su indeterminación, es un pozo de enigmas, y cada vez nos cuesta más comprender el funcionamiento de nuestra sociedad. Dark City (1998), Minority Report (2002), Yo, robot (2004) o Hijos de los hombres (2006) bien podrían ser el ejemplo perfecto de todo ello.

Hacía falta el trabajo y la experiencia docente de Antonia Huertas —Profesora de Matemáticas y Lógica en los estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC, e investigadora en el área de “Lógicas y Representación del Conocimiento para la Inteligencia Artificial”— para acercarnos de forma inteligible a ese entorno sometido a constante cambio en el que vivimos. Por su formación académica podríamos pensar que Huertas se ha dejado llevar por la corriente especulativa, pero no es así: todo lo que se cuenta en Alterworld podría estar sucediendo —de hecho, seguro que está sucediendo—, y en última instancia no cuestiona tanto el futuro como nuestro presente. Un presente dominado por las pantallas en el que hemos sustituido las experiencias directas por un juego de las apariencias y la simulación donde cada vez nos cuesta más encontrar el modelo original.


el verdadero objetivo de los servicios de inteligencia


Todo comienza con una red —aparentemente descentralizada y deslocalizada— que trafica con personas y duplica identidades. En cualquier lugar del planeta, alguien puede estar haciéndose pasar por ti para cometer una ilegalidad. Una agente de Europol especialista en crimen cibernético acostumbrada a tratar con misteriosos hackers y a detectar la información verdaderamente valiosa, tendrá que restaurar la situación a la vez que protege su intimidad.

Antonia Huertas tiene el acierto de situar en primer término la vida cotidiana de sus personajes, de manera que la acción se escancia con suavidad, de manera comprensible, como un telón de fondo que les afecta de forma inevitable

En definitiva, Alterworld es una historia de género negro que transcurre en plena sociedad de la información, y por ello profundiza en el espionaje dejando atrás la nostalgia y los lugares comunes. No hace falta buscar contactos en Berlín para atravesar el Telón de Acero ni perderse por las tabernas de Estambul u otros parajes exóticos. Los viejos tiempos han quedado muy atrás. El verdadero objetivo de los servicios de inteligencia está en la Red, y hacen falta habilidades nuevas y diferentes para saber moverse en ese terreno.

Seguramente los lectores de novela negra más tradicionales se sorprenderán con Alterworld, ya que aborda de forma extensa e intensa la Red y la inteligencia artificial como campo de trabajo, adentrándose en terrenos no muy frecuentados por nuestros novelistas del género, proponiendo imaginerías sorprendentes, precisamente por su cercanía. Lo cierto es que, superada esa sorpresa inicial, encontrarán una descripción elocuente de nuestro mundo y una nueva forma de acercarse al crimen. Abandonemos por una vez esas nostalgias y dejemos en el perchero la gabardina de Bogart.

Off Versátil, 2015
A la venta próximamente

por David G. Panadero,
director de la colección Off Versátil
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