Ante todo criminal. Juan Aparicio Belmonte

Tras recibir un singular encargo libresco

Se nos relatan en este texto las variopintas y a veces esperpénticas vicisitudes de un hombre que parece camaleónico ante el mundo: fisioterapeuta en un sanatorio, pequeño traficante de drogas y escritor por confusión, al que acompañaremos en diversas circunstancias, que van desde sus complejas relaciones con las mujeres, los problemas con sus jefes y suministradores de drogas, y las consecuencias disparatadas a las que se ve abocado tras recibir un singular encargo libresco.

Esta novela no resulta propiamente lo que podríamos llamar una novela de género, ya sea negro, policíaco o de intriga, sino más bien un relato más centrado en las cuitas de un personaje y su relación con diversos aspectos de su deambular vital, y de ser destacado, tendríamos que fijarnos más en ciertas afirmaciones sobre la literatura y la vida como la siguiente, que resulta toda una declaración de forma de entender la existencia:

Su oficio no era otra cosa que construir sobre la realidad, con los datos que de ella seleccionaba, a veces sin saber muy bien por qué, una historia que diera un sentido, o sea, un móvil y un culpable, a la producción de tal o cual acontecimiento criminal  

los narradores, cada uno en su campo, eligen piezas, unas pocas, entre las infinitas que les proporciona la realidad, y hacen sus pequeños puzles peligrosísimos que luego imita la realidad de la que provienen. Por eso Hollywood tiene tanta culpa de las desgracias que acaecen en nuestro mundo de un tiempo a esta parte... Fukushima, por ejemplo, los atentados del 11-S... Por eso la Biblia ha hecho tanto por las enfermedades en tiempos pretéritos... Ojo con el peligro de relatar, porque el relato se reproducirá en la vida tarde o temprano, y no al revés... La vida no nos da historias, somos nosotros quienes le damos historias a la vida...

De esta forma episodios como la desaparición de un empresario, la muerte de algunos personajes protagonistas, los cambios y las luchas por el poder en la cumbre de las mafias de distribución de drogas, algunos comentarios sobre el Madrid canalla, tanto el suburbial como el exquisito, y todo esto bajo el encargo de una historia del Real Madrid de fútbol, subrayando sus raíces liberales y republicanas (¡¡parece ser que la franja morada que llevaba en su escudo hasta hace pocas fechas, proviene de la franja morada de la bandera de la II República española!!), son elementos que adornan la historia de nuestro vehemente protagonista, sin ser elementos centrales de la narración.

En cuanto al estilo, se nos hace una declaración dentro del propio relato de cómo han de mostrarse las cosas en una narración literaria, …. Y lo cumplirá en el texto:

Había comprendido, como yo, que más que una sucesión, la realidad es un cúmulo de instantes o momentos y que solo los mejores narradores triunfan en ella sometiéndola al molde de lo sucesivo

De ahí que la narración comprende una serie de escenas, “instantáneas”, como pinceladas, que sin orden temporal, ni causal, se nos van proponiendo y en ella se van construyendo las distintas tramas en las que participa el protagonista. 

En alguna reseña se habla del carácter paródico con el género negro de esta novela. Es cierto que hay algunos momentos simpáticos, por lo esperpéntico o por su chispa, pero nos inclinamos a considerar que el carácter paródico sería más con el mundo de la literatura, de los escritores, de los juntaletras que pretenden ser escritores, y de la reverencia entre pueril y panoli de buena parte del público, que es aprovechada torticeramente por algunos a quienes se les publican libros.

En resultas, un libro que seguramente interesará a quienes gusten de los ejercicios de estilo literario, eso sí, con algunos elementos de novela criminal.

Siruela, 2015
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José María Sánchez Pardo
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