La vida te matará. Rafa Calatayud

Gente friki, violenta, suspicaz y divertida

Situaciones que se van de las manos
Lo primero que llama la atención de la novela es su estructura. Recuerda al punto juguetón de Rayuela, donde se nos indica que existen dos modos alternativos de leer e iniciar la lectura. En este caso no, el autor nos presenta su visión de la historia y luego nos damos cuenta de que puede existir otra forma alternativa de lectura.

Seguramente el autor se sentía más cómodo en la estructura más desordenada y por eso nos la presenta así. Se agradece que exista una manera atrevida de presentar algo, no todos son Cortazar, claro está, pero evidencia que existe cierto genio detrás de quien junta las palabras. Queda claro que la estructura aleatoria tiene más poso, nos va sumando realidades diferentes que en un primer momento poco tienen que ver entre sí, lo cual le da una elevada frescura al relato. Poco a poco vamos uniendo los puntos y la trama se nos va asomando en su totalidad.

No voy a hablar mucho del argumento y no porque no sea interesante sino por inapetencia, prefiero que ustedes hagan el mismo viaje que un servidor porque la sorpresa de ir encajando las piezas del argumento es impagable y se puede quebrar con muy poco.


una obra dedicada a los delincuentes


Aparte de todo lo dicho quiero destacar que existe un alma malota en el relato. Gente friki, violenta, suspicaz y divertida. Las situaciones que viven se les van de las manos a una velocidad inusitada y lo que pudiera parecer una escena, digamos de tránsito, puede terminar de una manera muchísimo más interesante. En la novela se mezclan muchas cosas, desde una cierta caspa, no exenta de mala leche, hasta unos personajes muy turbios, muy humanos, porque no bien se quita un poco la primera impresión lo que existe por debajo es un universo bizarro, sin ningún tipo de contemplaciones, donde prima el egoísmo más puro y ello les conduce a unos actos bajunos que identifican lo que el autor quería mostrarnos.

La obra se asienta con un lenguaje directo, la concisión es un elemento más, se busca una exposición clara y contundente de la realidad y se consigue sin paliativos. Se apoya el artificio en una estructura que permite la lectura rápida, voraz como el afán de los protagonistas. Si tienen tiempo seguro que la terminan de una sentada.

La novela nos muestra un mundo diferente al clásico de la novela negra, es un mundo mucho más turbio, más brutal, más de barrio obrero, en ese aspecto se acerca al mundo quinqui que parece revivir en la literatura, aunque le añade nuevos elementos, como por ejemplo una dureza que va más allá de la violencia. Es obra dedicada a delincuentes, con ciertos toques de frikismo que el autor nos suministra en la justa medida y que agradecemos por su contención.

Como novela es interesante, se la podría definir como una lectura agradecida, que por detrás lleva un trabajo que en un primer momento no parece tal, pero créanme, la labor del escritor es destacada.

Alrevés, 2015
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Sergio Torrijos
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