Harry, un amigo que os quiere (2000)

Moll pone al espectador en una encrucijada perversa

Le ayuda con métodos poco ortodoxos
En Extraños en un tren, ayudado por la maestra Patricia Highsmith, autora de la novela, Hitchcock consiguió hacer pasar desapercibida para la censura una historia profundamente amoral en la que el bueno acababa siendo el gran beneficiado del crimen cometido por el malo. Dominik Moll dio una vuelta de tuerca a este concepto al dirigir y coescribir el guión de Harry un amigo que os quiere.

Harry, la estrella de la función, en parte gracias al estupendo trabajo de Sergi López, es el alter ego, o el ello en términos psicoanalíticos, del otro personaje central, Michel, su apocado antiguo compañero de clase, que ha renunciado a o incluso olvidado vivir su propia vida (de hecho ni siquiera recuerda al propio Harry). Michel ha asumido el rol de hijo, marido y padre perfecto y vive en función de los intereses de su familia hasta que su excompañero despierta en él sensaciones mucho tiempo dormidas. El film utiliza los mismos ingredientes del thriller norteamericano de psicópata revientafamilias para transgredirlos y volverlos en contra de los clichés conservadores del género: Harry no intenta aniquilar a Michel sino que de hecho le está ayudando, con medios, eso sí, poco ortodoxos, y lo está convirtiendo de nuevo en un ser vivo. La familia no es el reposo del guerrero ni el nido de estabilidad que el psicópata quiere destruir, sino una tela de araña alienante en la que el marido está siendo devorado hasta que la irrupción de Harry libera a la presa.


la vida conyugal pequeñoburguesa


Moll pone al espectador en varios momentos del metraje en una encrucijada perversa; Harry está loco y es un asesino, pero la esposa de Michel se opone a la amistad de los dos hombres porque echa de menos al marido sumiso y complaciente, confundiendo lo que es mejor para él con lo más conveniente para ella. El punto de vista distanciado e irónico que adopta el director sobre la narración deja patente sus entresijos: Harry es una proyección del propio Michel, puesto que solo existe en función de este último, y el reto es saber utilizarlo en beneficio propio sin dejarle ir demasiado lejos.

Lemmings, el siguiente film de Moll, es otra reflexión sobre la pesadilla en la que se puede convertir la vida conyugal pequeñoburguesa, mientras que Gilles Marchand, el otro coguionista de Harry, se pasó tras la cámara con ¿Quién mató a Bambi? Ambas, también muy recomendables, van un paso más allá en esa atmósfera surreal, hipnótica e inquietante de varios títulos del nuevo polar francés.

José Antonio López (Jalop)


Tit. Orig: Harry, un ami qui vous veut du bien. Francia, 2000. Director: Dominik Moll. Guión: Dominik Moll y Gilles Marchand. Música: David Whitaker. Fotografía: Matthieu Poirot-Delpech. Intérpretes: Laurent Lucas, Sergi López, Mathilde Seigner, Sophie Guillemin

De los gritos de dolor del expresionismo a los más inquietos thrillers europeos sin olvidar los grandes clásicos de Hollywood, el equipo PRÓTESIS te trae el comentario crítico de cincuenta títulos escogidos. Este ensayo colectivo ha sido realizado por el Equipo PRÓTESIS para el número 8 de su publicación en papel, coordinado por David G. Panadero

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