Terciopelo azul (1986)

Ese contraste entre la inocencia y la perversidad

El mundo de la noche
El comienzo de Terciopelo azul es antológico por la forma tan didáctica y ejemplar en que avanza lo que va a ser la historia: una apacible mañana de sol, un vecino de una zona residencial acomodada está regando su jardín cuando repentinamente sufre un ataque al corazón; la hierba del jardín deja ver los animales que pululan por debajo de ella, que se dirigen hacia una oreja humana cortada. Al igual que en su famosa serie televisiva Twin Peaks, bajo la apariencia tranquila del pueblo en el que transcurre la acción suceden cosas muy inquietantes y ese contraste entre la inocencia y la perversidad, que luchan una contra la otra pero que muchas veces acaban conviviendo y mezclándose dentro de las personas, es uno de los motores del cine de Lynch.

Como en un cuento de hadas, Jeffrey, el protagonista, tendrá que realizar a partir del descubrimiento de la oreja un viaje iniciático a través del bosque (la vida nocturna del pueblo), introducirse en la casa de una bruja y enfrentarse a un ogro para poder madurar y casarse con la princesa. Es fácil interpretar la historia en clave psicoanalítica: Frank, el ogro, es una inquietante encarnación del ello de Freud con su sexualidad infantil, su irascibilidad y sus violentos arrebatos de ira, y domina sobre el mundo de la noche, metáfora del inconsciente. En cuanto a los personajes femeninos, mientras el de la chica, Sandy, está poco desarrollado y viene a ser una réplica de la ingenuidad adolescente de Jeffrey carente de la evolución que sufre este último, la auténtica reina de la función es la mujer adulta, Dorothy, por cómo se superponen en ella los roles de bruja, que desencadena la acción cuando el muchacho se introduce en su casa, y de princesa secuestrada por el ogro.



una atmósfera sensual y onírica de gran belleza plástica


Aunque se tienda a ver su cine como elitista, los referentes de Lynch vienen de la cultura popular y sus tramas del thriller de serie B, si bien con un tratamiento muy a contracorriente del celuloide más bien infantil y poco arriesgado de su época, mostrando, mucho antes de que lo bizarro se convirtiese en una tendencia, comportamientos sexuales fetichistas y sadomasoquistas, y envolviendo a todo al film en una atmósfera sensual y onírica de gran belleza plástica propia de un director proveniente de la pintura. Tampoco la delicadeza está ausente, aunque siempre las luces se entremezclan con las sombras; como dice Sandy en la famosa frase que cierra la película, «es un mundo extraño, ¿verdad?»

José Antonio López (Jalop)



Tit. Orig: Blue Velvet. EEUU, 1986. Director: David Lynch. Guión: David Lynch. Música: Angelo Badalamenti. Fotografía: Frederick Elmes. Intérpretes: Isabella Rossellini, Dennis Hopper, Kyle MacLachlan, Laura Dern


De los gritos de dolor del expresionismo a los más inquietos thrillers europeos sin olvidar los grandes clásicos de Hollywood, el equipo PRÓTESIS te trae el comentario crítico de cincuenta títulos escogidos. Este ensayo colectivo ha sido realizado por el Equipo PRÓTESIS para el número 8 de su publicación en papel, coordinado por David G. Panadero

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