Los atracadores. Tomás Salvador

Un mural de los distintos estratos de la sociedad de la época, desde el lumpen a las clases acomodadas

Inquietud, Violencia, Muerte
Las peripecias y los tanteos con la delincuencia de tres jóvenes de muy diferente carácter y extracción social: "Chico" Ramón, trabajador de una fábrica y futbolista amateur; Carmelo "Compare Cachas", un marginal rechazado por su entorno; y Vidal Ayuste, "el Señorito", estudiante de Derecho perteneciente a una familia acomodada, son el núcleo de esta novela que transcurre en la Barcelona de los años 50.

Nos encontramos con una rara avis en el género, como es una novela cuyos protagonistas son delincuentes, y además en una época en que en España la producción de novela de género policial no era muy extensa, y menos con temáticas y ambientes contemporáneos. 

Las andanzas de estos aprendices de delincuentes tienen como escenario la ciudad de Barcelona, de la que aparecen en la novela diversos y muy heterogéneos escenarios, desde el puerto, los ambientes proletarios en los que se mueve Ramón o los barrios bajos en los que residen él y Carmelo hasta las fiestas y mansiones de la alta sociedad que frecuenta Vidal. 


reflexiones sobre el héroe armado y el asesino


El libro está dividido en tres partes: inquietud, violencia y muerte. Cada una de ellas está centrada en uno de los tres protagonistas, pues la novela además de narrar hechos, también investiga en las razones personales de cada uno de ellos para acabar delinquiendo. Y de esta forma crea un mural de los distintos estratos de la sociedad de la época, desde el lumpen a las clases acomodadas, y pese a un cierto aire de informe policial, con un cierto tono legalista, resulta un análisis sincero y profundo de los caracteres de unos personajes muy determinados, y que viven en una época muy concreta, lo cual se plasma en un alegato final de un abogado defensor en las paginas finales del libro, con una argumentación que impresiona y estremece, especialmente sus reflexiones sobre el héroe armado y el asesino.

Gran novela de género, pues nos narra las vicisitudes de unos delincuentes, pero en la que además nos habla y nos explica de sus vidas, con un estilo preciso y una fina agudeza psicológica, que no pretende darnos sorpresas, sino intentar ahondar en unas almas jóvenes y atormentadas, que deambulan, cuando no corren desaforadamente por una realidad que ni alcanzan ni comprenden.

Y todo esto el autor lo consigue con un estilo sencillo, que no torpe, en el que tenemos la sensación de estar delante de una película neorrealista de la época, con esos blancos y negros, que no permitían muchos matices, en la que sentimos reminiscencias del gran Scerbanenco, y sus duros relatos de delincuentes milaneses de aquellos años.

Esta novela demuestra que en España se hicieron estupendas novelas de género durante el franquismo, como El inocente, de Mario Lacruz, o la serie de Plinio del gran García Pavón, teniendo en cuenta las limitaciones que la dictadura impuso a la creación literaria. Y para los que gusten de esta novela, tiene versión cinematográfica del año 1961En resultas, un acontecimiento editorial, esta nueva edición de una novela que no hay que perderse.

Salto de página, 2014
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José María Sánchez Pardo
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