La lista. Frederick Forsyth

Acción, rapidez, intensidad y que el lector no pueda dejar el libro ni por un momento

Agencias de seguridad, fuerzas militares...
Pues sí, señores, Forsyth sigue escribiendo. Ya no es un muchacho precisamente pero bien se le puede aplicar aquello de los viejos rockeros. De lo que oigan por ahí sobre este escritor británico quiten la mitad, súmenle algo más y aún así no tendrán toda la información. La carrera de Forsyth se puede calificar de discontinua, obras interesantes como Odessa o El cuarto protocolo le han seguido otras más endebles como El manipulador o El veterano. A mi juicio esa discontinuidad ha influido mucho en la consideración que se le tiene como escritor, aparte claro está, de ser todo un escritor de best seller internacional. Sus libros se pueden encontrar desde gasolineras a aeropuertos, en Tokio o en Berlín. Novelas con consideración de obras de entretenimiento, sin buscar mucho más allá que el intento de que el lector disfrute de una lectura amena y ligera. 

Para ello la mezcla que siempre le ha dado resultado es malear datos reales, en algunos casos increíbles pero ciertos, con ficción. Se le suma una carga importante de tensión narrativa, viajes, países, ciudades, agentes infiltrados, espías, militares y toda la caterva propia de lo que se ha denominado “thriller internacional” y que en Forsyth es un claro ejemplo de ello.


best sellers efectivos, la extensión justa


En esta ocasión no se sustrae a los elementos que le han hecho vender millones de ejemplares, agentes americanos, islamistas de colmillo retorcido, soldados por todas partes, CIA, MI5, de todo, vamos.

El Rastreador será el encargado de encontrar a un peligroso islamista apodado el Predicador, que utiliza Internet para difundir un mensaje de guerra total contra occidente. La búsqueda llevará a un sinfín de agencias de seguridad de todo el orbe, fuerzas militares y todos los recursos imaginables. 

A Forsyth se le puede acusar de muchas cosas pero no de estar desactualizado, ahora su visión se centra en el terrorismo islámico y le suma las nuevas medidas tecnológicas como los drones, la lucha en el ciberespacio, el espionaje de las comunicaciones, es decir toda la información de seguridad que ahora mismo es primicia. La información que nos muestra es fresca, bien ordenada, incluso por momentos muy abundante casi llegando a saturar al lector, pero créanme que verdadera, me he dedicado a comprobar aleatoriamente datos y todos responden a un hecho verídico, lo que habla francamente bien de la capacidad del escritor para documentarse. Asimismo es de honrar la labor del creador para mostrarnos los nuevos tipos humanos que aparecen en la actualidad y que chocarían frontalmente con la mente de un hombre que era maduro cuando la guerra fría estaba en auge.

La novela no pretende mostrarnos unos personajes atormentados e incidir en su ego o en su alma, para nada, lo que se pretende es mostrar acción, rapidez, intensidad y que el lector no pueda dejar el libro ni por un momento. La máxima idea de la representación de los personajes es su currículo laboral o militar, el resto es accesorio para Forsyth, que tampoco engaña a nadie. Por ello es un escritor honesto. Cuando un lector compra un libro de este autor o lo saca de una biblioteca sabe de sobra lo que va a encontrar, que nadie busque otra cosa que un autor de best seller, eso sí, bien hechos y con una extensión adecuada, la suficiente como para dejar al lector con buen sabor de boca tras contar una historia yendo siempre a lo que importa. 

Acción y acción. 

Los protagonistas apenas tienen tiempo de reposar entre una escena y otra, lo cual se agradece porque tampoco vienen a cuento ningún tipo de escena empalagosa. Se persigue lo que se persigue, el resto es prescindible y como buen ejemplo de ficción es cortado de raíz. Definir a un personaje es cuestión de dos pequeños párrafos, si no se es capaz de hacerlo en ese espacio seguramente no se habrá hecho bien, así que háganse a la idea de los cauces por los que discurre la novela.

La presente reseña quiere ser un homenaje a escritores honestos como Forsyth. Tal vez no tengan la calidad literaria de otros o que ese punto de innovación que tienen otros nunca ha brillado en Forsyth pero como creadores de ficción tienen un hueco en cualquier librería. Forsyth es uno de los más importantes, capaces de dar información al mismo tiempo que entretener al lector y aficionarle a esto de la lectura. No todos pueden gustar del Ulises, tal vez el paso a ese nivel tenga que hacerse desde otro punto y este puede ser un buen arranque. En la presente novela van a encontrar aventura, acción, una trama bien urdida, sorpresas, más acción y lo que es un thriller con auténtico ritmo

Plaza & Janés, 2014
Compra en Casa del Libro

Sergio Torrijos
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