El enemigo necesario (III). Por Frank G. Rubio

Nuestras corporaciones mediáticas están demasiado cerca del Poder. De hecho ellas mismas son Poder

Desafortunadamente estas "coincidencias" y "accidentes" no son tales en modo alguno. Convergen en una trama obvia de provocaciones fabricadas dentro del contexto de una elaborada estrategia de la tensión. Una provocación intencionada tendente a dividir la sociedad o convocar una guerra exterior, o las dos cosas
Tony Cartalucci





Vamos a suponer, en un ejercicio mental filosófico inocente, que los responsables son quienes nos han contado que son, confiando pues en nuestras autoridades democráticamente elegidas y en nuestra sesuda prensa libre. Sin olvidar algo tan sencillo como esto: la lección que debemos aprender, como consumidores de información, es que hemos de crear nuestra propia distancia crítica de las “noticias” porque no podemos confiar en que nuestras corporaciones mediáticas hagan eso por nosotros. Están demasiado cerca del Poder. De hecho ellas mismas son Poder. 



al servicio de los servicios secretos occidentales


Cito a Wayne Madsen: “la circunstancia de que los hermanos Kouachi estuvieran implicados en el reclutamiento y entrenamiento de yihadistas para la guerra en Siria (lugar del que volvieron este verano) en la organización ISIL, contra el régimen laico de Assad, y que hubieran estado antes también implicados en actividades similares en Irak y Yemen, debería haber sido motivo suficiente para ser colocados bajo la vigilancia de las agencias francesas de seguridad. Pero como ya ocurrió antes con otro yihadista, que acabó matando al azar a varias personas, esto no tuvo lugar. Coulibaly, también vigilado por buenos motivos, y bien conocido de la policía, pudo sin problemas obtener armas y otros materiales. Coulibaly incluso fue designado en 2009 como trabajador modélico para entrevistarse con el entonces Presidente Sarkozy”. 

Je suis Coulibaly significa, para mejor entendernos: “yo soy un agente provocador al servicio de los servicios secretos occidentales.” 

Tony Cartalucci destaca como «ambos hermanos, de nacionalidad francesa y raíces argelinas, regresaron este verano pasado de Siria. Hace unos seis meses la Inteligencia francesa decidió que a pesar de las numerosas infracciones, los contactos directos con Al Qaeda y la experiencia en actividades terroristas adquirida como combatientes en Siria, sólo eran casos de “bajo riesgo” y no eran merecedores de atención”. Cherif Kouachy fue sentenciado a tres años en 2008 por actividades terroristas datadas en 2005. Y continúa: “al público se le trata de hacer creer que no hay nada de particular en dejar sin vigilancia a una célula terrorista operante desde hacía casi diez años en suelo francés en contacto directo con Al Qaeda.»

Es interesante conocer las posiciones contrarias a la versión oficial procedentes de organizaciones más o menos oficiales de otros países. Alexei Martynov, director del Instituto Internacional de Estudios para los Nuevos Estados, organización de expertos cercana a Putin, ha declarado en una cadena de televisión rusa (Life News) que: “los acontecimientos de París son parte de una acción encubierta lanzada por los servicios de Inteligencia norteamericanos que tenía la finalidad de sabotear los esfuerzos que contra el terrorismo islámico lidera Rusia”. Ha añadido también que “el ataque trataba de presionar al Presidente francés Hollande para mantener las sanciones económicas contra Rusia provocadas por el conflicto de Ucrania”



La cadena iraní Press TV tampoco tiene una buena opinión de la versión oficial; extraigo del artículo de Brandon Martínez (libremente versionado) algunos aspectos que me parecen significativos: La cruzada occidental contra ISIS es una grotesca falsificación. Occidente no trata en modo alguno de combatir a esta organización sino que la utiliza para desestabilizar la región debilitando a los adversarios de Israel. Al Qaeda, ISIS, el frente al-Nusra... todos son ramas del mismo pernicioso árbol del sionismo imperial americano. Washington y Tel Aviv han auspiciado a los más fanáticos sectarios contra los regímenes que querían derribar. Sus últimas víctimas han sido: Assad en Siria y Gadafi en Libia. Estos grupos radicales sirven a propósitos ocultos de Israel y Estados Unidos, justificando con sus actos la intervención militar en Oriente Medio. Como espectáculo difundido masivamente les permite proveerse de todo tipo de incautos para poner en práctica sus acciones de “falsa bandera”. 


transito hacia el Estado Mundial


Estamos siendo testigos, tras la Primavera Árabe y la crisis económica, de una clara reacción negativa, piénsese en Egipto o en Rusia, a los propósitos hegemónicos norteamericanos. Ya no es tan sencillo destruir países enteros, como se ha hecho con Yugoslavia e Irak. Ni los Estados Unidos, ni sus aliados europeos, asumen un mundo multipolar a pesar de que los mismos esfuerzos globalizadores están conduciendo a sus propios países hacia auténticos callejones sin salida. La destrucción de los estados-nación, y su sustitución forzada por organizaciones políticas gigantescas dependientes de los mercados financieros, habitadas por enjambres de esclavos hacinadas en megaurbes forma parte del transito hacia el Estado Mundial. Una nueva forma de Edad Media, con trasuntos teocráticos, en la cual están poniendo diversas sociedades secretas toda la carne en el asador mientras se apuñalan en la sombra

La crisis económica con su secuela de empobrecimiento generalizado, confusión y malestar confluye en sociedades dirigidas de manera oligárquica por las corporaciones mediáticas y financieras (la clase política es secundaria) generando escenarios marcadamente distópicos. Sin olvidar una educación y una formación de la opinión pública que han fracasado salvo que su propósito fuese esto: la creación de una generación de siervos integrados en una sociedad tecnocrática y de vigilancia. Tanto los aspectos demográficos como geopolíticos hacen temer una grave conflagración (como las que nos precedieron en el siglo XX) buscada por nuestras élites como remedio a una crisis fabricada ad hoc. Tanto el empobrecimiento, como la implantación de la disidencia controlada, permitirán a nuestros muy criminales gobernantes reestructurar la sociedad para esta tareas de confrontación y expansión. Los enemigos son: Rusia, China, Irán, Siria...y las propias sociedades occidentales en la medida que sus habitantes se opongan a la implantación de un modelo corporativo, belicista y totalitario de gestión, cuya implantación ya está en marcha.

También recalco que el fracaso del modelo multiculturalista, y la resistencia de las sociedades a la desintegración de sus estructuras políticas, económicas, culturales y religiosas por mor de la globalización económica, es ya un hecho. Haciendo, más que de la necesidad virtud, del vicio virtud Estados Unidos y sus aliados buscan la completa desestabilización de Oriente Medio mediante la manipulación de las creencias religiosas y los desplazamientos masivos de población.

Arabia Saudita, como Israel, son dos claros ejemplos de adecuación de las religiones abrahámicas a los designios de dominación planetaria que la voluntad de poder ha hecho surgir en determinadas élites en un determinado momento histórico. Por ello es preciso mantener la distancia, no sólo con las informaciones concretas, también con determinadas visiones ideológicas; muchas de ellas de uso cotidiano en el “mundo alternativo”, donde los elementos de maniqueísmo y de simplificación se encuentran desbordantes. Cuando la espiritualidad, fenómeno siempre minoritario y ajeno a las preocupaciones materiales y de actualidad, se desvanece, la religión y la política se hacen idénticas. Incluso en las sociedades presuntamente laicas.

Los gobiernos occidentales, sólo ya por el modo en que han llevado a sus países a la crisis económica y su manera de “resolverla”, están deslegitimados ante vastos sectores de población. Lo peor que podemos hacer en esta circunstancia es derivar en la dirección que nos indican los medios de comunicación de masas y las agencias de Inteligencia a través de las redes sociales: generando miedo y enfrentamiento para imponer la sumisión, participando en la elaboración de un enemigo necesario externo o interno. Técnicas básicas puestas en escena durante la Revolución Francesa. 

La utilización de las fuerzas de extrema izquierda por el capital financiero, con sus sectarias agendas muchas de ellas colindantes con los horizontes de acción de las organizaciones no gubernamentales, unida a los desarrollos científico-técnicos recibidos de manera absolutamente acrítica por la ciudadanía, son elementos básicos de la dominación tecnotrónica que va imponiéndose paulatinamente sobre nuestras sociedades. 

No se engañen: las redes sociales vienen con el capitalismo monopolista, creador (gestor y beneficiario) de Internet; Antonio Garrigues Walker y Pablo Iglesias forman parte del mismo tándem. En ideología Eduardo Punset va en el mismo taxi que Bernard Henry-Levy. Pagan las cuentas los Rockefeller y los Rothschild...

Al final del camino, tras una o varias guerras devastadoras, una dictadura científica muy similar a la que elaboró H. G. Wells. De nosotros y de Fortuna (máscara de un Poder más alto) depende que no tenga lugar el evento. La coronación del Estado Mundial será el contacto, simulado, con una civilización extraterrestre fabricada en la trastienda del transhumanismo.

Pero no adelantemos acontecimientos...

Vicisitud patética: la imagen de los líderes mundiales marchando unitaria y solidariamente fue rodada de modo independiente en una calle solitaria. Luego se les ha mostrado como si estuvieran encabezando la manifestación multitudinaria[1]

Ay, ay, ay, que me sabe a Calisay.


FIN




[1]    Doy las gracias a Pilar Baselga por haberme hecho tomar conciencia de este significativo detalle.
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