El enemigo necesario (II). Por Frank G. Rubio

Algo se cuece en y para Europa. Dios o el diablo nos cojan confesados

Este ataque no debería sorprendernos, vamos a ver más y más ataques de este tipo.
Michael T. Flynn antiguo director de la DIA norteamericana (Defense Intelligence Agency) 






El terrorismo yihadista ha sido considerado máximo responsable, durante años, de eventos cuya inteligibilidad ha llegado a las masas televidentes y conectadas vía repetición de vídeos que nada aclaran, todo lo contrario, pero que hacen convincente la versión oficial. Muchos de ellos son declarados luego falsos pero lo leemos bastante después en las páginas interiores de los periódicos. El primer bloque audiovisual en este escenario parisino del 2015, correspondiente al atentado realizado en la sede de la publicación satírica, son dos vídeos de escasa duración ninguno de los cuales muestra la acción concreta de la muerte de los periodistas. Uno lejano, desde arriba de un edificio y con mala calidad, que recoge disparos y gritos así como imágenes lejanas de dos figuras armadas en una calle aledaña. El otro, a mi juicio diseñado para la ocasión, muestra cómo un policía es rematado presuntamente y digo “presuntamente”, y coincido con ello con Willy Toledo en que muy probablemente sea una falsificación. Ni sangre, ni impacto visible en la cabeza, ni nada de nada. Disparo a bocajarro con Kalashnikov. 



potestades legales y recursos crecientes


No hay tráfico alguno en la calle en día laborable y todo es puente de plata hasta salir de París. Demasiado fácil para ser convincente, sin obviar la documentación olvidada en el coche: otro clásico de las acciones terroristas de nuestro tiempo. Tanto entrenamiento militar, tanta frialdad expositiva en la acción y luego olvidan un documento clave para salir del país, cosa que a la vista de los acontecimientos narrados por los Media hubiera muy bien podido ocurrir. Con lo sencillo que era meterlo en el bolsillo, pardiez. 

También, como en el 11M, en Leganés y en la expedición de caza y captura del cadáver de Bin Laden, nadie quiere testigos. Cosa incomprensible en una lucha antiterrorista mínimamente profesional, ya que los primeros que deberían tratar de saber algo interrogando a los supuestos participantes deberían ser la autoridades para mejor prever y evitar la repetición de tan mortíferos asuntos; pero no parece haber ningún interés. Acribillar es la ley y a creerse lo que la Inteligencia norteamericana e israelí, tan objetivas y deseosas de concordia global por lo que sabemos, nos ofrezcan. Vomitivo y mafioso, señores. Sólo el alelado televisivo: el votante medio, más de los dos tercios de la población, puede no ver que: 

1Las fuerzas de Seguridad e Inteligencia francesas, como las españolas y norteamericanas el 11M y 11S respectivamente, no han sido capaces de proteger a sus ciudadanos. A pesar de tener efectivos cada vez más numerosos y potestades legales y recursos crecientes. 

2 Más aún cuando los supuestos responsables, sumariamente ejecutados sobre la marcha, eran objeto de sospecha justificada y vigilancia obligada. Fichados hasta los tuétanos, la Inteligencia argelina avisó antes de los eventos. Muerto el perro... no va salir a la luz en manera alguna quienes, como mínimo, dieron muestra de ineficacia o juicio erróneo en este asunto.

3 Las conexiones del terrorismo yihadista con los múltiples conflictos en los que participa Francia, hablo de Siria en concreto, más aún: la atribución intelectual del evento a un yihadista muerto supuestamente en el 2011 (nacido en Nuevo México y que había estado en una reunión de imanes “moderados” en el Pentágono con el candidato republicano a la Presidencia John Mac Cain) en Yemen, resulta grotesca. Pero convincente para la piara burocrática que vive de este sector del antiterrorismo profesional.



Alguna responsabilidad digo yo deberían exigir los franceses a sus responsables políticos y a las burocracias del aparato de Seguridad e Inteligencia, pero mejor es darles más poderes y presupuesto y tirar millas hacia la Tercera Guerra Mundial, con la que sin duda la crisis económica quedaría definitivamente superada

Pero volvamos a la entrevista de la cual hemos extraído la cita que encabeza este apartado. A la pregunta: ¿Qué necesita hacer Occidente para confrontar esta amenaza? El General norteamericano Michael T. Flynn responde: Hemos de reconocer que hasta que Estados como Arabia Saudita, Pakistán, Yemen, Siria, Irak, Libia, Nigeria, Mali, especialmente Irán y otros, no cambien sus políticas relacionadas con las nuevas generaciones satisfaciendo su necesidades de libertad, autodeterminación y educación, estos jóvenes combativos e ilusionados serán utilizados como arma por los Al-Baghdadíes del mundo en sus actos de fuerza y violencia; tenemos que hacer todo lo posible y derrotar esta ideología, esto puede llevar generaciones

¿Cómo puede creer este señor que estas aberraciones van a durar generaciones...? ¿De qué va esta gente? ¿No se da cuenta la ciudadanía que esta manera de ver el mundo es claramente totalitaria? “Reich de los mil años”, “etapa de generaciones antes de la llegada del comunismo...” etc etc ¿En qué mundo viven estos personajes, de una megalomanía y mediocridad sin parangón, que nos gobiernan? ¿Creen en su propias mentiras? ¿No perciben que numerosos jóvenes occidentales se han unido a la “jihad”? ¿que el paro y la pobreza comienzan a afectar a vastos sectores de población en los países occidentales supuestamente desarrollados? 

Pasemos, más allá de la ideología que sólo envenena las relaciones humanas, a tratar de desentrañar quienes y porqué, supuestamente, hicieron lo que hicieron en París. Amedy Coulibaly, el individuo que secuestró a numerosos rehenes en un supermercado “kosher”, comentó que había sido enviado por Al Qaeda del Yemen junto con uno de los hermanos Couachi, perpetradores supuestos con otro cómplice (¿hay alguien ahí?) de la matanza. Se dice también que afirmó les había financiado Anwar Awlaki. Este ultimo, al que ya nos hemos referido antes (el imán del Pentágono), se le supone muerto desde el 2011. Por descontado: nada se hizo por detener vivo a Coulibaly, cosa absolutamente factible dado que estaba sólo y totalmente rodeado en la tienda de marras. Las escenas del vídeo del asalto policial son patéticas. Como en España, cuando hay que resolver cualquier cosa se necesitan innumerables parásitos para hacer un mal trabajo. Seria interesante saber cuantos rehenes murieron por las balas de los pretorianos al rescate. No lo sabremos nunca. La versión oficial relata como un día antes del atentado a la publicación disparó contra un practicante de footing, sin motivo aparente alguno. Poco después, en un incidente de trafico menor casi en sintonía con el ataque a la sede de Charlie Hebdo, sacó uno de los dos Kalashnikov que portaba y mató a una policía. Entre estas acciones se fue a su casa y grabó un vídeo (por cierto excelente y con un ajuar variadísimo) diciendo que era un yihadista isíaco (sic) con sede en Yemen, etc etc. Otra locura que quieren nos traguemos. También se habla de una cómplice con la que andan en tarea de “busca y captura” pero que desafortunadamente estaba en el Yemen en el momento de la acción, adonde llegó pasando por Madrid. Confusión máxima e idiocia ciudadana que debería, es un metafórico decir, asaltar los estudios de televisión y quemarlos. También se habló de innumerables células durmientes esperando el momento para actuar. Hubo una manifestación monstruo donde los suyos, si hubieran existido estos personajes siniestros y audaces deseosos de llegar al Paraíso a golpe de bomba o rifle, se hubieran manifestado explosivamente y creado con ello un impacto y una mortandad de pelotas. ¿No iba de eso el terrorismo? Fuese el emblema masivo y sentido de “unidad” y no hubo nada.

Eso sí, ante el sangriento atentado contra la libertad de expresión lo primero que han hecho es detener al cómico Dieudonné, acusado de “apología del terrorismo”, por decir en Facebook una inconveniencia. ¡Menudas tragaderas tiene el pueblo francés! ¡Tanta República, tanta grandeur, tanto espíritu laico...!

Francia atraviesa una crisis gravísima en la que queda clara ya su naturaleza de personaje situado de pleno derecho en el Museo de Cera de la Historia, sección "fiascos". En cambio Bibí ha conseguido su baño de multitudes con un mensaje, tan diplomático y optimista, como ofrecer a los judíos franceses marcharse a Israel cuanto antes para que se sientan más seguros. La ausencia significativa de personajes como Obama, Kerry, Hillary Clinton o el mismo Biden resulta curiosa e inquietante. Algo se cuece en y para Europa y Europa va atener que bregar con ello. Dios o el diablo nos cojan confesados. Sigan creyendo, amigos, eso sí, toda la mierda que nos cuentan.

Vicisitud peculiar: El Instituto Plymouth para Investigación sobre la Paz, de la pluma de su colaborador T. J. Coles atribuye los atentados de París, un acto de “falsa bandera”, al MI6 británico.


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