A qué esperan los monos... Yasmina Khadra

Argelia… en nuestros días

¡Temblad, jerarcas del régimen!
Una hermosa joven, Nedjma Sadek, aparece muerta en un bosquecillo cercano a Argel con múltiples contusiones, destacando una brutal herida en el pecho que le ha arrancado un seno. La investigación es encargada a la comisaria Nora Bilal, apoyada por el apocado inspector Zine, y el atrabiliario teniente Guerd. Su condición de mujer y homosexual no facilita las cosas a una investigadora experimentada y capaz, que debe sortear las dificultades propias del caso, pero fundamentalmente, que debe cargar con el desprecio y la hostilidad de jefes, compañeros, e incluso alguno de sus ayudantes.

Las pesquisas se dan con un muro de silencio cuando aparecen en escena personajes muy poderosos del régimen argelino, como el empresario del ámbito de la comunicación, Ed Dayem. Pero este hecho se agrava cuando sale a la palestra el todopoderoso Haj Hamerlaine, un rboba del régimen, uno de los pilares de la estructura sociopolítica de Argelia, cuya mera mención, hace temblar a cualquier jerarca del régimen.


el régimen argelino y sus dirigentes


En este libro, siguiendo el rastro de la investigación de la joven asesinada, se nos ofrece una feroz radiografía de la sociedad argelina, con un diagnóstico terrible y desesperante, en el que se nos muestra un país desolado por la inoperancia, el abuso de sus dirigentes, y podrido hasta las raíces por una corrupción y un nepotismo oceánicos, que impiden que la vida de los argelinos discurra más allá de la miseria y el trapicheo.

Esta novela es la vuelta de este gran autor a la actualidad argelina, pues en los últimos años ha tratado otros muchos temas y lugares, y ha dado un paso más en su crítica a la sociedad, y especialmente al régimen argelino y sus dirigentes, pues si en las novelas protagonizadas por el comisario Brahim Llob, ya la crítica de la situación era muy dura, en esta entrega la amargura y la desolación que transmite, le impele a propuestas mucho más abruptas, bastante más extremas que en otras ocasiones, donde la resignación y el fatalismo parecían la única forma de afrontar tan vergonzosa y apabullante situación.

Todo esto es narrado con un estilo directo e intenso, casi abrumador, donde el dolor, la mezquindad y la brutalidad nos abruma hasta parecer que nos ahoga, y con una trama policial muy bien llevada, aunque en alguna ocasión se entiende que su ritmo es alterado por la necesidad del autor de ofrecernos otros temas, como es el de la horrísona degradación de la vida pública argelina. 

Es de destacar la variedad y riqueza de personajes, muy bien delimitados, y que son cuidadosamente desplegados a lo largo de la narración, quedándonos fundamentalmente con las muy distintas historias y vicisitudes de los dos ayudantes de la comisaria Bilal, que le van robando protagonismo a lo largo de las páginas de este vibrante y estremecedor libro, que duele hasta las entretelas, pero que no puede soltarse hasta la última líneaUna gran novela.

Alianza, 2014
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José María Sánchez Pardo
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