La noche de Halloween (1978)

Eficaz ‘score’ minimalista que casi hace elástico el tiempo de la acción

Tiempo elástico y punto de vista
Me resulta difícil hacer una aproximación objetiva a una película como Halloween, ya que mi punto de vista es el de un director con devoción por la obra y por sus autores. Así, intentaré hacer un análisis de los mecanismos del miedo y el suspense que maneja y, como creo que es lo más destacable de toda la película, hablar precisamente del punto de vista.

La noche de Halloween —el tercer largo para cine de su director—, surge cuando el productor Moustapha Akkad le encarga a Carpenter y a Debra Hill —pareja sentimental por aquella época—, el guion de un film de bajo presupuesto que se titularía The babysitter murders. En realidad fue Irvin Yablans —acreditado como productor ejecutivo—, quien sugirió a los autores que la acción se desarrollara en la noche de Halloween.

A pesar de la fama que durante mucho tiempo arrastró, Halloween no se caracteriza por un planteamiento ‘gore’ ni por el abuso de la sangre y la violencia. Es evidentemente cierto que se trata de un slasher, pero ante todo es una película que bebe de las fuentes de Hitchcock y que desarrolla los mecanismos de lo que podríamos llamar «tiempo real», que Carpenter ya había sentado en la anterior Asalto a la comisaría del distrito 13, muy influida por La noche de los muertos vivientes.


violencia impasible propia de un autómata


Y es precisamente este elemento de manipulación del tiempo de los acechos en la pantalla —muy apoyado por un más que eficaz ‘score’ minimalista que funciona como un elemento narrativo que hace casi elástico el tiempo de la acción—, junto al punto de vista aplicado por el director en su planificación, lo que convierten a Halloween en un trabajo ejemplar de suspense.

Aunque no nos demos cuenta cuando la estamos viendo, no es tanto el cuchillo que porta Michael, su máscara, ni su violencia impasible y casi propia de un autómata, lo que nos asusta. Lo que hace que nos aterroricemos en Halloween es su forma de manipular el tiempo y la información; y lo hace por medio del emplazamiento de la cámara, del contraste entre la luz y la sombra, del montaje entre los planos y de la música.

El tiempo y el punto de vista —que es también lo que nos provee del primer giro importante al final de la primera secuencia—, son las herramientas principales de Carpenter para hacernos subir, bajar, y vibrar en esta montaña rusa de pura tensión.

David Alonso


Tit. Orig: Halloween. EEUU, 1978. Director: John Carpenter. Guión: John Carpenter y Debra Hill. Música: John Carpenter. Fotografía: Dean Cundey. Intérpretes: Jamie Lee Curtis, Donald Pleasence, Nancy Loomis, P.J. Soles

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