Todos los buenos soldados. David Torres

¡El gran Gila vestido de paracaidista!


El cadáver del sargento legionario Armendáriz aparece con un tiro en la rodilla, otro en la sien, y abandonado con su cabeza dentro del retrete del personal de cocina de las tropas acantonadas en Sidi Ifni en los primeros días del año 1958. Este crimen inexplicado complica la vida del cómico Miguel Gila, que participa con Carmen Sevilla y otros artistas en una serie de recitales para animar a las tropas que participan y sufren de la guerra que se ha generado en este territorio, y que es prácticamente desconocida para los españoles en la metrópoli. Acompañando al teniente fiscal militar Luis Esnaola, Gila se ve involucrado en las pesquisas dirigidas a resolver el misterio de la muerte del legionario, todo ello vestido de paracaidista (pues sus ropas se extraviaron al llegar a Sidi Ifni), y de esta guisa, que si no fuera por lo que se juega en el envite el propio Gila, y por lo dramático de la situación en el que se está viviendo un conflicto armado con todas sus consecuencias, parecería que estamos ante uno de los desternillantes sketchs del gran cómico.


profunda reflexión sobre la guerra y sus consecuencias


En la novela se tratan muy diversos temas. Desde una descripción de uno de los sucesos más escondidos del franquismo, pero del que tuvieron dolorosa noticia los que allí participaron; a realizar una profunda reflexión sobre la guerra y sus repercusiones, al contemplar los horrores del presente, pero analizando las repercusiones de las heridas no curadas que aparecieron durante la sangrienta guerra civil española del 36.

De paso se nos ofrece una galería de magníficos personajes, de una variedad y complejidad enorme, que van desde un joven alférez poeta a la hija perturbada de un héroe de guerra, o un viejo legionario del que no sabemos si es moro o cristiano, un desertor estadounidense que practica surf en aquellas playas candentes.

Este elenco de personajes con sus intrigantes historias, no hacen perder de vista lo interesante del escenario que se nos describe, y la apasionante trama de investigación que se desarrolla, durante la cual, aparecerán los muy diversos estratos del poder, y cómo entre ellos surgen sorprendentes actividades muy alejadas de la propia guerra, pero indisolublemente unidas a ella.

Pero nada de esto es capaz de ensombrecer la figura y el personaje de Miguel Gila, que con su persona, que sufre de los avatares de tan dramática situación, como de su personaje, que aparece en algunos momentos del relato, logran crear un discurso lleno de humanidad y de ética, en el que desde el horror de la muerte se nos propone un poderoso canto a la vida y la libertad.

Novela de género, de personajes, de reflexión, de historia, que vamos leyendo, a veces estremecidos, y en otros momentos con un amago de sonrisa que nos logra arrancar el gran Gila, que vestido de paracaidista tiene que enfrentarse realmente al horror del odio y la muerte, y que como llevó a cabo en sus grandes interpretaciones, conjura el horror con una sonrisaUna estupenda novela.

Planeta, 2014 
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José María Sánchez Pardo
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