La otra piel. David Mark

Pretextos para llevar a cabo profundos recortes 

¡Aparición de cadáveres!
En la aparentemente tranquila ciudad de Hull, en la costa de Yorkshire, se empieza a desatar una ola de brutales ataques a todos aquellos que siembren y distribuyan marihuana o cannabis, ya sean las bandas vietnamitas que controlaban el mercado local de cannabis, o particulares, que sembraban marihuana para su consumo propio. La ferocidad y brutalidad de los asaltos, pone en marcha a la policía que se encuentra con un enemigo que no duda en atacar a los cuerpos policiales, generando un profundo malestar entre los mismos, y serios recelos entre sus supervisores políticos, que andan buscando excusas para llevar a cabo profundos recortes presupuestarios.

Pese a lo prioritario y mucho que ocupa esta investigación, la atención del sargento detective Aector McAvoy es atraída por un hecho casual, hacia la muerte, aparentemente por suicidio, de un joven homosexual, Simon Appleyard, y nuestro gran (tanto en sentido físico como moral) policía cree que una amiga del finado, Suzie Devlin, compañera del mismo en el oscuro mundo de las fiestas sexuales, corre un grave peligro. Lo cual es confirmado por la aparición de cadáveres asesinados de hombres y mujeres, cercanos a ese mundo.



crímenes angustiosos, escenarios opresivos


Ambas investigaciones pondrán, como en anteriores ocasiones, a McAvoy demasiado cerca de los poderes fácticos de su región, con el riesgo personal y profesional que eso implica.

Ésta es una novela envolvente por los temas que son propuestos, que impactan por sus singulares particularidades; y también por el ambiente, a veces opresivo de una ciudad que a veces resulta casi fantasmal, en la que parece imposible que se desarrollen tantos siniestros dramas

Pero no son sólo opresivos los crímenes y su escenario. También lo son las personas envueltas en ellos, y los miembros de las fuerzas del orden y sus dirigentes políticos, de los cuales se propone una visión, como mínimo de personajes llenos de mezquindad, cuando no directamente una colección de torpes canallas.

Y en este siniestro escenario brilla con luz propia su protagonista, el sargento detective Aector McAvoy, un hombre de gran envergadura física, de carácter dulce y casi apocado, con una humanidad desbordante, y que todavía se sorprende ante la capacidad de provocar sufrimiento de los seres humanos. Y, para darle la réplica, o para espabilar a tan grande pedazo de pan, están su jefa, la lenguaraz y enredadora Trish Pharaoh, y su encantadora y visceral esposa Roisin, cuya condición de gitana pondrá a nuestro héroe en una tesitura muy compleja, lo cual no es raro para un hombre que vive inmerso en múltiples contradicciones. 

Este es un libro muy entretenido, con poderosas tramas criminales y de intriga, y donde se nos proponen historias personales de gran calado que no paran de generarnos sorpresas. Una magnífica novela.

Siruela, 2014 
Compra en Casa del Libro

José María Sánchez Pardo
Publicar un comentario en la entrada