Entrevista con Alberto Llamas

«Creo que cualquiera puede ser investigador: un periodista, una abogada, un conductor de autobuses, una señora de la limpieza...»



Entrevista por David G. Panadero

1 - Sobre la metaliteratura

Me gustan algunos autores que cultivan la metaliteratura (algunas obras de Vila Matas, de Paul Auster, de Javier Cercas, por ejemplo), pero no quería que mi novela estuviese dedicada a analizar los intríngulis de la escritura. Lo que el detective busca inicialmente es una novela (como la que tiene entre manos el lector). Pretendo que eso funcione apenas como un símbolo (una novela como símbolo de la vida de Eladio, al principio, de la de Mario, al final), un símbolo que puede percibirse como tal por el lector, o simplemente decodificarlo como la anécdota argumental que abre el relato. Durante el desarrollo del libro, lo que más me interesa es lo que va ocurriendo: los personajes y lugares que encuentra Mario, lo que él hace, y cómo afecta a su transformación.

2 - Protagonistas casi al margen de la criminología

Creo que cualquier persona puede ser un investigador: un periodista, una abogada, un conductor de autobuses, y por qué no, una señora de la limpieza. La curiosidad es algo innato al ser humano, y cuando algo nos interesa, podemos investigarlo. En este caso recurro a la convención de un detective privado, pero novato, algo que relaciono con el hecho de que se trata de mi primera novela y aunque investigué en ese mundo con ayuda de varios detectives yo no soy, obviamente, un profesional de la investigación privada.

Se trata de una novela con relativamente poca violencia, porque me interesaba más pasear al lector por determinados escenarios de la provincia de Málaga, determinados tipos humanos, y plantearle dilemas de vida, de carácter, de comportamiento. Hay violencia, sí, pero un tipo de violencia como la que podríamos cometer cualquiera de nosotros. Una violencia "de aficionados", y en esto me acabo de acordar de Patricia Highsmith, o de Ruth Rendell, o incluso de Donna Leon. Mi estilo no es la brutalidad sangrienta de un John Connolly, o un Jim Thompson, con todos los respetos para ellos.

3 - El proceso de documentación

En esta novela pasé más de un año documentándome, consultando historiados, arquitectos, arqueólogos, policías, psicólogos... Ha sido bastante importante, y hasta hermoso, el proceso de documentación. Bucear en libros descatalogados, viajar para entrevistarme con alguien que me pueda dar ciertos datos... Realmente concibo la escritura como una tarea que, aunque a ratos pueda ser dolorosa, en general sea placentera y me haga disfrutar y crecer como persona.

4 - Escritores a los que me compararía

Sin ánimo de compararme en cuanto a calidad, solo en cuanto a influencias para este libro: por supuesto, al Vázquez Montalbán de Carvalho; a Donna Leon; a Ruth Rendell (y su alter ego, Barbara Vine); hay cosas en común con el vigués Domingo Villar (me gustó La playa de los ahogados), con Rosa Ribas,

Como maestros, me gustan mucho Ross McDonald, Ian Rankin, Michael Connelly y Francisco González Ledesma.

Es difícil hacer una lista exhaustiva, más que determinados autores, me gustan determinadas obras.
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