La ira de los ángeles. John Connolly

En su más pura línea de noir ominoso

Los selváticos bosques de Maine
El investigador Charlie Parker se ve impelido a llevar a cabo la búsqueda de los restos de un avión perdido en lo más profundo de los bosques de Maine, y que parece reunir intereses de lo más variado, y lo más inquietante. 

Los restos del avión, del que no parece haber supervivientes, atraen la atención de personajes con motivaciones muy encontradas, y entre los interesados se encuentran algunos seres realmente peligrosos, con los que Parker ya se midió en ocasiones anteriores, y que esperan devolverle afrentas previas. 

Otro elemento activador y que llena de confusión la situación es la incertidumbre creada al aparecer el nombre de Parker en una lista muy especial, lo que dirige sobre él los más contradictorios intereses, y que obliga a nuestro héroe a esforzarse al máximo, pues corre grave peligro su propia vida.

Como actores con papeles no muy claros vuelven a aparecer personajes enigmáticos de anteriores relatos de Parker, como el rabino Epstein, y su organización perseguidora de demonios, o el inquietante abogado Eldritch, que tiene un ayudante muy, pero que muy especial para llevar a cabo sus misteriosas acciones.


vuelven las terribles abominaciones


Y para que Parker no sea arrastrado por esta complicada red que se teje en su entorno, que unida a una capacidad indescifrable de meterse en líos, que apesta a veces a una tendencia autodestructiva, aparecen sus amigos Louis y Ángel, el ex-asesino, y el ex-ladrón, que le cubrirán las espaldas.

Y para que nada falte, no podemos obviar el escenario de todas estas aventuras. Los profundos bosques casi selváticos de Maine, muy cerca de un lugar casi mítico, la ciudad de Providence, donde H. P. lovecraft escribió sus inquietantes relatos, y cuyas terribles abominaciones parece que desean darse un garbeíto de nuevo entre los tristes mortales.... 

En esta última entrega de las aventuras de su gran personaje, Connolly nos trae de nuevo a las tramas y escenarios más cargados de seres sobrenaturales de sus primeras novelas. Y lo hace a lo grande, con una trama inquietante, unos personajes que sobrecogen, y una escenificación en su más pura línea de noir ominoso, donde si la trama inquieta, y los personajes sobrecogen, el ambiente natural donde se lleva a cabo toda la acción, resulta un personaje más, y su presencia desazona, pues se percibe una fuerza y una maldad más allá de lo imaginable.

El ritmo de la novela es magnífico, pues logra conjugar una sensación de desasosiego continuo, con intervenciones brutales de los diversos protagonistas de la historia, y se nos va llevando suavemente, pero con firmeza, a un final en el que todos los horrores de lo humano y de lo que no es humano se desatan, generando una acción casi pirotécnica digna de los más sonoros thrillersUna espléndida novela.

Tusquets, 2014

José María Sánchez Pardo
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