El sabor del miedo (1961)

Suspense, locura, conspiraciones familiares y sadismo

Todos piensan que está enloqueciendo
Sin el éxito inesperado de Psicosis no hubiera sido posible El sabor del miedo. De hecho, Seth Holt llevaba unos años defendiendo su proyecto, pero los productores de la británica Hammer, tan acostumbrados a terrores góticos de ambientación decimonónica, no le veían posibles a una película moderna, psicológica, en la que no había momias ni vampiros.

Eran los tiempos de éxito para series de televisión como Alfred Hitchcock presenta o Twilight Zone: en poco más de veinte minutos se contaba una historia impactante con un sorprendente giro final. En definitiva, lo de menos era la coherencia del argumento o su lógica interna; había que dejar a los espectadores aturdidos. Bajo estos parámetros, con guion de Jimmy Sangster, Seth Holt dirigió esta película, que en menos de hora y media ofrece buenas dosis de suspense, locura, conspiraciones familiares y sadismo.


supeditan sus esfuerzos a ofrecer un retruécano final


Penny (Susan Strasberg, hija de Lee Strasberg, creador del Método) se ha quedado minusválida tras un accidente. El físico aniñado de la actriz acentúa la indefensión del personaje. Cuando se traslada a vivir con su padre y su nueva mujer le dicen que él no tardará en llegar, pero ella empieza a convencerse de que realmente ha muerto. Todos piensan que está enloqueciendo, pero el chófer de la familia le ayudará a investigar para descubrir la verdad...

Todos los apartados artísticos y técnicos de esta película están resueltos con la eficacia de la mejor serie B. Destaca en especial la dirección de fotografía, en un contrastado blanco y negro: si bien los planos en exteriores imponen cierto aire realista, las numerosas secuencias interiores destacan por el barroquismo de la iluminación, propia de una cinta gótica o expresionista, creándose una estética extraña que a cada minuto se separa más de la realidad para adentrarse en los fantasmas interiores de los personajes.

También es cierto que El sabor del miedo difícilmente admite un segundo visionado, ya que en el primero es muy fácil detectar las contradicciones de la historia. Es evidente que la película fue escrita partiendo de una situación final sorprendente, y que Sangster y Holt jugaron todas sus cartas en función de esa sorpresa. Admitamos igualmente que el equipo está moralmente disculpado, dado que no faltan películas de las décadas más recientes que supeditan sus esfuerzos a ofrecer un retruécano final. De Sospechosos habituales (1995), de Bryan Singer, a Efectos secundarios (2013), de Steven Soderbergh, pasando por Trance (2013), de Danny Boyle...

David G. Panadero


Tit. Orig: Taste of Fear (Scream of Fear). Reino Unido, 1961. Director: Seth Holt. Guión: Jimmy Sangster. Música: Clifton Parker. Fotografía: Douglas Slocombe. Intérpretes: Susan Strasberg, Ann Todd, Ronald Lewis, Christopher Lee

De los gritos de dolor del expresionismo a los más inquietos thrillers europeos sin olvidar los grandes clásicos de Hollywood, el equipo PRÓTESIS te trae el comentario crítico de cincuenta títulos escogidos. Este ensayo colectivo ha sido realizado por el Equipo PRÓTESIS para el número 8 de su publicación en papel, coordinado por David G. Panadero

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