De repente, el último verano (1959)

Una de las propulsoras de la desaparición del antiguo código Hays

¿Ayudar al enfermo o evitar que resulte incómodo?
La lobotomía, que consiste en cortar introduciendo un punzón en el cerebro las conexiones entre sus diferentes regiones, fue durante los años 40 del pasado siglo una técnica tenida por innovadora y por panacea que resolvería prácticamente cualquier trastorno psicológico. En pocos años se hizo patente su fracaso y en la actualidad se ha convertido en un icono del cine de terror ubicado en instituciones psiquiátricas, como ha demostrado recientemente la célebre serie televisiva American horror story. Una de las víctimas de la lobotomía fue la hermana del famoso dramaturgo Tennesee Williams; no es precisamente casualidad, por lo tanto, que una de sus obras más escabrosas trate de un médico que debe estudiar el caso de una paciente con un trastorno de la personalidad que ha estallado en un brote psicótico tras la muerte trágica de su primo; su tía, la madre del fallecido, está especialmente interesada en que se le practique a la joven la operación que borrará sus recuerdos más obsesivos e inconvenientes.


decadencia e hipocresía de la aristócrata


La pieza teatral De repente, el último verano, de gran éxito, fue inmediatamente adaptada al cine por el maestro Mankiewicz contando con la presencia de tres estrellas tan rutilantes como Montgomery Clift, Elizabeth Taylor y Katharine Hepburn. La investigación llevada a cabo por el médico origina una reflexión acerca de qué entendemos por enfermedad mental y hasta qué punto el objetivo de un tratamiento psiquiátrico es ayudar realmente al enfermo o más bien evitar que resulte incómodo para terceras personas. Pero hay otra temática central en la obra y en la película muy propia de Williams, como es la decadencia y la hipocresía de una aristócrata que se niega a aceptar que el amor de su hijo era interesado y que estaba siendo reemplazada en la vida de este por su sobrina, más joven y más atractiva.

No faltan naturalmente otros elementos más morbosos, como es también habitual en Williams; el autor carga aquí más que nunca las tintas abordando temas tabú en la época como la homosexualidad, la pederastia, el incesto y hasta el canibalismo. Tal mezcla, un tanto chirriante, es responsable de que la película resulte hoy un tanto envejecida, aunque también le da su lugar en la historia de la censura en Hollywood por haber sido una de las propulsoras de la desaparición del antiguo código Hays, según el cual no podría haber sido estrenada.

José Antonio López (Jalop)


Tit. Orig: Suddenly, Last Summer. Reino Unido, 1959. Director: Joseph L. Mankiewicz. Guión: Tennessee Williams y Gore Vidal. Música: Buxton Orr & Malcom Arnold. Fotografía: Jack Hildyard. Intérpretes: Elizabeth Taylor, Montgomery Clift, Katharine Hepburn, Albert Dekker

De los gritos de dolor del expresionismo a los más inquietos thrillers europeos sin olvidar los grandes clásicos de Hollywood, el equipo PRÓTESIS te trae el comentario crítico de cincuenta títulos escogidos. Este ensayo colectivo ha sido realizado por el Equipo PRÓTESIS para el número 8 de su publicación en papel, coordinado por David G. Panadero

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