La desesperación del león y otras historias de la India. Sonia García Soubriet

El ambiente de los hoteles, las vidas de los turistas, la penumbra de los bares

Con las gentes de la India
Muchas veces lo importante no es lo que tenemos frente a nosotros, sino la riqueza de detalles que advertimos por el rabillo del ojo, los sonidos más confusos, los aromas, todo lo que configura eso que llamamos atmósfera, que nos atrapa sin que lo podamos señalar con el dedo ni mucho menos definir. Así sucede en los relatos de Sonia García Soubriet, interesantísima escritora cuya pasión por las letras viene de lejos: su padre fue Francisco García Pavón, uno de los literatos más interesantes de tiempos del franquismo, cada vez, por cierto más reivindicado por nuevas generaciones de lectores.

Sonia es viajera infatigable, y precisamente de esa pasión por conocer otras culturas ha nacido su obra literaria. Este libro está dedicado a la India, un país donde lo viejo y lo nuevo, la miseria y la riqueza, conviven creando curiosos contrastes. Y casi todos los protagonistas de sus relatos son gente viajera que llega a Delhi u otras localidades atraídos por el exotismo, escapando del pasado, y como si fueran réplicas del Coronel Kurtz, acaban olvidando en gran parte su pasado para acabar integrándose de forma peculiar con las gentes más humildes de la India.


una elipsis que abarca una vida entera


Podríamos considerar inacabados muchos de estos relatos, ya que solo aspiran —¿solo?— a recrear el ambiente de los hoteles, las vidas de los turistas, la penumbra de los bares, y a menudo la trama propiamente dicha no pasa de ser una insinuación para los lectores más atentos. Pero aquí entra la habilidad de Sonia, su capacidad para narrar partiendo de elementos mínimos: una elipsis casi puede abarcar una vida entera, y lo que no se dice acaba siendo más importante que lo que se dice. Como en la historia de esa chica catalana que llega para comprar alfombras y vuelve acompañada y completamente transformada por el viaje. O ese humilde indio que por un romance quizá no muy afortunado, se ve trabajando de mecánico de coches muy lejos de su tierra, sin perspectiva de poder regresar.

Por encima de todas sus posibilidades, la lectura de La desesperación del león nos hechiza como a las serpientes aún cuando nos quedemos en un primer nivel de lectura, dado el preciosismo —y la sencillez— de Sonia, que sabe ocultar mucho más de lo que muestra, invitándonos a los lectores a completar sus relatos.


Así es el Volga, una especie de limbo donde se olvidan y perdonan los pecados y donde uno tiene la ilusión de estar contento consigo mismo, mientras la tumultuosa vida queda fuera. Moviéndose entre las mesas están los camareros con su uniforme de cahqueta negra, camisa blanca y pajarita

Menoscuarto, 2014
Compra en Estudio en Escarlata


David G. Panadero

Nota del editor: nuestro entusiasmo por este libro viene de lejos, ya que antes de que se publicara, Sonia nos cedió en exclusiva y como adelanto su relato «La bicicleta fantasma», que publicamos en nuestro monográfico sobre suspense psicológico

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