La chica que llevaba una pistola en el tanga. Nacho Cabana

En ese club, lo mismo se dispara que se descorcha champán

Pasa páginas como si no hubiera mañana
Nacho Cabana rompe con toda esa tradición de paisaje y paisanaje tan cara a la novela negra española con este thriller de acción que no se permite tiempos muertos. Él viene del sector audiovisual, y seguramente por eso sabe engrasar la maquinaria sin que produzca una sola fisura. Amartilla, dispara y calcula el retroceso para fabricar esta novela densa, sin apenas transiciones, que nos hace pasar las páginas como si no hubiera mañana.

Una pareja de policías, Violeta y Carlos, investigan a dos cabezas rapadas que han atacado a una familia rumana y asesinado a la pequeña de esa familia. El rastro de los dos skins les llevará a un club de alterne de Murcia donde se dispara con la facilidad conque se descorchan las botellas de champánPedro, español afincado en México con su familia que trabaja de taxista, decide un buen día que le va a conceder algún capricho a su mujer, y para ello empieza a pactar con gentes de la noche. Mejor no preguntar nada; lo importante es el dinero contante y sonante

Como si describiera las consecuencias del aleteo de una mariposa, Nacho Cabana detalla perfectamente esos manejos turbios que tienen consecuencias internacionales. Gracias a la solidez de esta novela, ha sido ganador del Premi L´H Confidencial 2014, y esperamos que esta sea la primera de muchas aventuras en los bajos fondos. 

Quizá, reposando la lectura, vemos que el montaje apresurado solo nos ha permitido disfrutar de refilón de Violeta y Carlos, los policías protagonistas. Quién sabe si habrá más entregas, si Nacho Cabana nos dejará acercarnos para mirarlos más de cerca...

Roca, 2014

David G. Panadero


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