Cielo de plomo. Ben Pastor

Peripecias de un investigador metido en una vorágine de acontecimientos, plena Segunda Guerra Mundial

Misterios aparentemente cotidianos
En esta nueva entrega de las aventuras del comandante Martin Heinz von Bora, nos lo encontramos en mayo de 1943 en las cercanías de Járkov, en Ucrania, tras haber escapado al cerco y la masacre de Stalingrado, cumpliendo diversas funciones, que van desde organizar un regimiento de caballería montada para la persecución de partisanos, y de paso realizando tareas para los servicios secretos militares, la Abwehr, entrevistando a desertores y prisioneros soviéticos. Entre ellos están el general Platonov, que fue hecho prisionero, pero que se niega a comunicar nada de valor, y el extraño caso del también general Khan Tibyetskji, que deserta en una histriónica actuación, pero ambos aparecen muertos en extrañas circunstancias. El misterio resultante se une a los cuerpos de civiles rusos que aparecen asesinados en un bosque de las cercanías, al que los campesinos llaman Krasny Yar.


un momento de calma en el horror, Stalingrado y la batalla de Kursk


Ben Pastor: tensión hasta el final
Como en entregas anteriores de este autor, se nos narran las peripecias de un investigador metido en una vorágine de acontecimientos, donde los casos que investiga resultan muy menores, pero Pastor logra un efecto sutil, ya que mientras nos va relatando importantes acontecimientos históricos de la II Guerra Mundial en esta ocasión los resultados de la gran batalla de Staingrado, y los preparativos de la que será la mayor batalla aérea y de tanques de la historia en Kurks, se nos acerca a las circunstancias humanas y sociales del momento mientras se investigan dos misterios, que logra plasmar en personas concretas, que ejemplificarán los grandes acontecimientos en los que se ven inmersas.

De esta suerte, se nos mostrarán las no siempre fáciles relaciones entre los diversos centros de poder alemanes durante la invasión: el Ejército, la Autoridad administrativa, y la presencia de las SS y de la Gestapo, cada una con labores perfectamente definidas sobre el papel, pero que en la realidad rozaron en muchos momentos, y además no siempre eran muy reconocidas por los demás alemanes. Y en el lado soviético, se nos narran diversos episodios de la historia de la URSS, de sus luchas políticas y los diversos planteamientos que fueron ensombrecidos por la tremenda figura de Stalin.
 
Pero estas importantes referencias históricas no borran la intensa y laboriosa serie de investigaciones, que nos son relatadas con minuciosidad y detenimiento por la autora, y en la que el afán de verdad y justicia de von Bora, logran, pese al ruido del entorno y la importancia de los hechos, dar luz sobre misterios aparentemente cotidianos, pero que nos muestran la intrahistoria de unos momentos de gran relevancia, pues nos acercan a las personas que tanto histórica como anónimamente, participaron en tan determinantes hechos.

Hay que destacar en este libro dos elementos muy importantes. Uno de ellos es la figura de su protagonista, el comandante de la Wehrmacht Martin Heinz von Bora, un joven aristócrata con toda la rígida formalidad alemana, pero a su vez lleno de pasión por lo que cree. Un hombre que se pierde un tanto por la defensa a ultranza de lo apolíneo de su actitud, de una moral católica a ultranza, inmersa en unos hechos que claman contra la condición de los hombres, y todo esto no es extraño que le lleve a situaciones tan paradójicas, que le hagan sufrir profundas dudas, de las que le salva en parte la investigación de crímenes aparentemente anodinos. Eso sin contar la complicada vida personal que arrastra, con una esposa distante, y el encuentro casi surrealista con una amante rusa de su padre.

Y por otro lado, el relato nos resulta muy fácil de leer, pues, se impregna con el espíritu primaveral, casi veraniego de la estepa ucraniana, que da un aire cercano a lo bucólico a unos hechos llenos de horror y sangre, pero que están trufados de la luz y el calor de esos tremendos momentos, una especie de calma, entre el horror de Stalingrado y la brutalidad de la batalla de Kursk.

Una novela bien escrita, entretenida y que mantiene la tensión hasta su conclusión.

Alianza, 2014


José María Sánchez Pardo



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