La muerte del pequeño Shug. Daniel Woodrell

Country noir: asesinato, tribalismo, incesto y otras pasiones

El terror que le inspira el padre
Morris "Shug" Atkins tiene trece años y vive en un pueblo en las montañas Ozark, allá por Missouri, en una zona de la América más profunda y deprimida. Vive con su madre Glenda, de la que se afirma en un apéndice: «...hermosa y alcohólica Glenda, una mujer demasiado sexy para el rural Missouri, quizá demasiado sexy para el mundo en general, una mujer que podía hacer que un simple “hola, ¿qué hay?” sonara tan pecaminoso que corrieras a lavarte los oídos después de oírlo y luego probablemente volvieras para oírlo otra vez». Y también anda por ahí el presunto padre de “Shug”, Red Akins, un pequeño delincuente muy adicto a las drogas, y que no duda de ejercer una brutal violencia sobre “Shug” y su madre por asuntos de lo más nimio

La vida de este solitario muchacho discurre entre la íntima relación que mantiene con su madre y el terror que le inspira su presunto padre, que además de maltratar cruelmente al chico lo utiliza para robar medicamentos de enfermos terminales


«impronta imborrable de su poesía salvaje y sobria»
—Dennis Lehane


Pero esta situación se ve alterada con la aparición de Jimmy Vin Pearce y su flamante Thunderbird. La presencia de este simpático cocinero y el interés que muestra por Glenda, acarreará profundas alteraciones en las relaciones de los personajes y provocará hechos con tremendas consecuencias. 

Woodrell, como ya hizo en Huesos del invierno, nos transporta a las montañas Ozark, un lugar inhóspito y salvaje, poblado por unos individuos acordes con el paisaje: desaforadamente primarios en su forma de afrontar la vida y de satisfacer sus instintos, que llevan muy a flor de piel. Son unas gentes, que, como nos cuenta el autor, se refugiaron en ese primitivo paraje «para liberarse de las numerosas limitaciones que suelen ir de la mano de la civilización: sheriffs, impuestos y la conformidad con las normas de la sociedad»

En estas páginas se nos relatará las aventuras, aunque mejor sería hablar de desventuras, del joven protagonista de la novela y de su definitivo adiós a la infancia en un hermoso verano de finales de los años sesenta. Eso sí, la peculiar iniciación a la vida adulta del pequeño “Shug” tendrá unas características de brutalidad y despiadada violencia propias del territorio y sus salvajes habitantes. Y además lo hará según una fórmula que, como poco, dejará a los lectores emocionalmente impactados. 

Y todo esto lo consigue el autor, con una prosa sencilla y precisa; a través de unos personajes llenos de vida en sus arrebatadas existencias, y como afirma Dennis Lehane, en una nota que complementa la novela, nos impresionará con la «impronta imborrable de su poesía salvaje y sobria»

Este es un relato que nos devuelve a la novela más negra, aunque sea en eso que algunos críticos han llamado Country noir, pero que es nada más y nada menos, que un terrible drama, del que afirma Lehane: «...ambientado entre gente pobre. Sus novelas tratan de temas escandalosos: asesinato, tribalismo, incesto y la estupidez de la regeneración a través de la violencia como concepto, sin caer en el sensacionalismo en su manera de narrarlos. Escribe, en cambio, con una claridad poética tal que su prosa parece lavada y relavada en un arroyo frío»

Una novela impresionante por muy diversas razones....

Alba, 2014

José María Sánchez Pardo
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