Tras la pista del espejo de Buda. Don Winslow

CIA, delincuentes locales, la China comunista... un juego de intereses divergentes
  
Gusto por los thrillers de acción
La estancia de Neal Carey en su solitario refugio de los páramos de Yorkshire, donde se dedica a sus estudios sobre Tobias Smollett, el marginado de la literatura inglesa del siglo XVIII, es interrumpida por el reclamo que le hace la organización que le tutela, la misteriosa Amigos del Banco, para que solucione uno de esos intrincados problemas en cuya resolución es especialista el joven neoyorquino.

En esta ocasión se trata de encontrar y hacer volver con los frutos de su trabajo al desaparecido Robert Pendleton, un prestigioso investigador químico agrícola que trabaja en un revolucionario sistema de abono, cuya investigación esta financiada por el Banco para el que trabaja Carey.

Las pesquisas llevan a nuestro héroe a la ciudad de San Francisco, donde el científico perdido ha sido visto con una enigmática oriental. Se inicia de esta forma un ajetreado periplo que lleva a Carey desde San Francisco a las provincias más apartadas de la China comunista, pasando por Hong Kong y alguno de sus más sórdidos enclaves.


nuevas actitudes en China


A la persecución, iniciada en solitario por el joven Carey, se van incorporando diversos competidores, agentes de la CIA, delincuentes locales y encontradas facciones de los poderes fácticos de la China comunista; lo que lleva a un complicado juego de intereses divergentes, que provoca una serie de conflictos, que llevan a que la carrera tras el científico perdido resulte una confrontación de lo más exigente, en la que no se excluyen todo tipo de trampas y atentados.

Winslow y la sociedad de finales de los 70
Y mientras seguimos los pasos del persistente investigador, se nos muestra la sociedad de finales de los 70, con las últimas boqueadas del hippismo californiano, en un país presidido por un tal Carter; y en el lado chino, el trasfondo de los telúricos movimientos que se dieron tras la muerte del Gran Timonel y que llevaron a la sociedad china a nuevas actitudes sociales y políticas.

Todo esto se nos propone en un poderoso thriller de intriga y aventuras, con un ritmo trepidante (aunque también nos regala con momentos dignos de Frodo Bolsón, e invitamos a los lectores a corroborar esta apreciación totalmente subjetiva), ofreciéndonos una lectura apasionante por la trama propiamente dicha, y por los escenarios físicos, sociales y políticos, que nos permitirán entender algunos de los cambios sociopolíticos de los que hemos sido espectadores en los últimos treinta años.

En resultas, una novela apasionante, que nos devuelve el gusto por los thrillers de acción, con uno de los personajes literarios más logrados de los últimos tiempos, cuya aparición en la primera entrega de la serie que Winslow ha dedicado a Neal Carey, Un soplo de aire fresco, ya nos hizo desear tener la oportunidad de ver traducidos y publicados en España los restantes títulos de la serie. Con la publicación de Tras la pista del espejo de Buda, la segunda novela de la serie, se ha visto muy satisfactoriamente cumplido parte de ese deseo; ahora es confiar que se cumpla el resto y podamos gozar de la lectura de las tres novelas pendientes.

Roja&Negra, 2014 

José María Sánchez Pardo
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