El canto del cuco. Robert Galbraith (J.K. Rowling)

¡Se lee de un tirón! La incertidumbre, los personajes, el ritmo, la tensión...

Siguen ocurriendo muertes inexplicables
Lula Landry, una joven y muy exitosa modelo, aparece muerta a los pies de su piso de lujo en Mayfair, una de las zonas más exclusivas de Londres. La investigación dictamina suicidio por las especiales circunstancias y la historia de la muerta. Pero el hermano de la fallecida, John Bristol, no queda convencido, y tres meses después contrata los servicios de Cormoran Strike, un investigador privado que pasa por una situación personal y profesional bastante delicada, y que tiene como circunstancial ayudante a Robin Ellacott, una resuelta y voluntariosa secretaria. La investigación lleva al esforzado sabueso (y nunca mejor dicho, pues arrastra una prótesis en una pierna, recuerdo de su paso por la guerra de Afganistán), a indagar en la vida de la difunta, lo que le lleva a conocer de todas sus contradicciones, tanto familiares, —es una muchacha de color adoptada, en una familia en que todos los hermanos han sido adoptados, como sociales y profesionales, ya que se movía en un mundo de lujo y muchísimo dinero, donde la extravagancia y el glamour son consustanciales a la fascinación por la belleza y un estilo de vida siempre al límite. Esta investigación va sacando a la luz muy paradójicas informaciones, que además tendrán repercusiones siniestras, ya que siguen ocurriendo muertes inexplicables.


creadores extravagantes, público seducido


Este libro nos devuelve al estilo de las grandes novelas detectivescas clásicas, con una trama muy compleja y llena de matices, que hace una despiadada disección de muchas relaciones sociales y personales, pero con la mirada tan humana y positiva que ya demostró su autora en su celebérrima serie de fantasía.

Calladito se lo tenía, Rowling!
La autora nos conducirá por el mundo de la moda londinense, enseñándonos sus luces y sombras, y mostrando los diversos papeles que cumplen los actores de ese despampanante mundo: los creadores extravagantes, pero geniales, las modelos y demás trabajadores, que deben presentar una imagen epatante, a veces a pesar de sus propias vidas y personalidades, y el público fascinado por lo que representan, que vive seducido por la mitología representada y que pretende fagocitarles con objeto de adquirir sus aparentes virtudes.

Pero también se habla en la novela de la complejidad de los vínculos familiares, y cómo la necesidad de identificación, y el sentimiento de pertenecer a un lugar y una gente, lleva a dolorosos recorridos, que no siempre terminan en el lugar previsto.  

Los dos protagonistas nos devuelven a algunos de los más clásicos tipos de la novela negra, pero con la peculiar mirada de la Rowling, que compone dos héroes que no tienen intención de serlo, pero que pese a sus historias personales, tienen una actitud decidida, luchadora y nada propensa a lo autocomplaciente. De ahí que resulten unos personajes tan brillantes en un mundo de investigadores, que o son unos tristes, unos llorones o unos maníacos insoportables.

Y pese a la longitud de la novela, más de quinientas páginas, se lee sin poder soltarla, pues entre la incertidumbre de la trama, las diversas historias de la gran galería de personajes, y un ritmo punteado con humor y tensión nos ofrecen una novela que no hay que perderse.

Espasa, 2013


José María Sánchez Pardo
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