Afilado como un blues a medianoche. Javier Márquez Sánchez

Claroscuros del FBI, el cínico y despiadado Eddie Bennett, mucho Southern Comfort

Los turbulentos años 60
En agosto de 1962, mientras disfruta de unos días de descanso en Santa Mónica, Eddie Bennett, el solucionador de problemas de Las Vegas, recibe una perentoria llamada de Peter Lawford, el cuñado de los Kennedy, que le insta a acudir a una casa en Fifth Helena Drive de la misma ciudad. Allí se encuentra con el cadáver aún caliente de quien nació como Norma Jeane Mortenson, pero a quien todos conocimos como Marilyn Monroe, y como es su obligación, lleva a cabo lo necesario para que los parientes políticos de Peter Lawford no pasen apuros. Con este impactante comienzo, se nos ofrece una crónica de los turbulentos primeros años 60 en los USA, en los que aparecerán tanto la crítica situación política y personal de los Kennedy, las fortísimas tensiones que las reivindicaciones en contra de la discriminación racial provocaron en muy diversos estratos de la sociedad americanan; y terminará todo esto con una propuesta más para explicar el magnicidio de Dallas en noviembre de 1963.

Frank Sinatra y los amigos del Rat Pack


Para ilustrar este relato, el autor echa mano tanto de planos muy generales de la situación, como de otros más cercanos, como es la crónica de personajes cercanos al protagonista, como Sammy Davis Jr, y otros conocidos de la anterior entrega de las apasionantes aventuras de Eddie Bennett. 

Como siempre, no falta la presencia del deslumbrante mundo de Las Vegas, con sus gánsteres, sus barman sabios, y las apariciones, siempre fulgurantes, de Frank Sinatra y sus chicos del Rat Pack. Y todo esto macerado en el fragante y potente sabor de litros y litros de Southern Comfort. No puede dejarse de lado la presencia, en un sorprendente cameo, del que con el tiempo será uno de los más famosos detectives privados de la novela negra española.

Con estos mimbres, se nos ofrece una narración muy viva, que pese a hablar de historias mil veces contadas, nos propone un relato original, lleno de detalles poco conocidos de los protagonistas de estos acontecimientos, y que subraya tanto el papel lleno de claroscuros que tuvo el FBI de J. Edgar Hoover, como la crudísima realidad de la discriminación racial durante esos años, y la violenta reacción de algunos sectores ante la pretensión de cambio en esta sangrante realidad. Y para ello, nada mejor que ser guiado por la mirada cínica y despiadada, pero con poderosas dosis de ternura de Eddie Bennett, un personaje lleno de contradicciones, pero con una integridad incombustible, que muestra sobre todo con aquellos a los que aprecia.

Un último consejo. Para la lectura de esta novela apasionante, se recomienda poner de fondo un buen disco de blues, y no sobra una copa de potente y fragante Southern Comfort con unos cubitos de hielo… aunque con un buen whisky también sirve…

Salto de página, 2013
José María Sánchez Pardo
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