El león de Petra. Talbot Mundy

Guerreros feroces, mujeres fascinantes, taimados espías y derviches suplantados

Ardientes arenas, asaltos a trenes, emboscadas...
Tras la Primera Guerra Mundial, las fronteras y la autoridad en los territorios de Oriente Próximo resultan poco definidas, cuando no directamente inexistentes, lo cual favorece la aparición de señores de la guerra que campan por sus respetos en amplios territorios. Uno de ellos, famoso por sus agallas y depravación era Alí Higg ben Jhebel ben Hashim, autodenominado El león de Petra, cuya base estaba situada en la legendaria ciudad. para establecer un contacto y delimitar sus acciones, le es enviada desde Jerusalén, por parte de la autoridad británica, una comitiva dirigida por James Grim, un oficial de Inteligencia de origen americano, y famoso por su sagacidad y eficiencia. La novela nos relata las peripecias de dicha comitiva, en su viaje hacia Petra, los diversos personajes y tribus que contactan, y las argucias a las que tiene que echar mano Grim para llevar con éxito su tarea. Guerreros feroces, mujeres fascinantes con decididas personalidades, taimados espías y derviches suplantados, ardientes arenas, asaltos a trenes y multitud de emboscadas y argucias son continuos jalones en esta apasionante narración, que parece una epopeya de Lawrence de Arabia, pasada por las manos del gran Karl May. Y todo esto contado con ritmo, precisión y mucho humor, siendo especialmente brillantes las puyas y desencuentros entre los diversos personajes. Pero no sólo es fascinante el texto, sino que la narración es embellecida por una serie de elegidas ilustraciones de época, que nos permiten adentrarnos más aún en el espíritu de la obra y la época. Una maravillosa novela.

Nauclero, 2013

José María Sánchez Pardo


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