Casi todo sobre VALENCIA NEGRA 2013

Autores valencianos como Ramón Palomar, Emili Piera, Luis Valera y Fernando Arias. Talentos negros como Carlos Zanón, Toni Hill, Juan Ramón Biedma y Susana Hernández. Veteranos como Andreu Martín y Juan Madrid... 

Infinidad de actividades

Durante dos semanas de mayo, Valencia se ha vestido de negro. No solo es que un grupo de aficionados se hayan reunido a compartir aficiones como quien intercambia cromos de forma secreta o exclusiva, además, el público ha demostrado sobradamente el interés con su asistencia y participación en todos los actos.

Agotar las posibilidades de este acto organizado por El Cuaderno Rojo, intentar siquiera condensarlas y enumerarlas en unos pocos párrafos, se antoja labor propia de titanes. Porque en Valencia Negra ha habido de todo: sesiones de cine, exposiciones de fotografía, montajes teatrales, encuentros callejeros y hasta un concierto de jazz...

Destacaré por tanto lo que más me ha llamado la atención, invitando al lector a que consulte el programa de Valencia Negra, donde seguramente encontrará otras actividades que le podrán interesar.



Jueves, 23 de mayo

En la sobremesa se dio el pistoletazo de salida a un evento que llevaba activo varios días. Jordi Llobregat, director de Valencia Negra; Marina López, directora literaria, y Santiago Álvarez, director de contenidos, bautizaron el evento, anunciando que no se trataba tanto de organizar algo puntual como de crear un precedente y una cita anual.

Escribir sobre lo que uno conoce y le interesa

Después, acompañado por Marina López, yo mismo di una charla que se tituló "La novela de género en la actualidad". Durante más de una hora insistí en separar lo que puede haber de moda coyuntural de una genuina corriente literaria, destacando que muchos de los que ahora leen novela negra podrían en un futuro seguir el siguiente boom —quién sabe si será la ciencia ficción distópica, que ya está a la vuelta de la esquina. Respondiendo a una de las preguntas del público, comenté que cada cual debe escribir sobre lo que conoce y le interesa, en lugar de seguir cantos de sirena, y acabar cultivando un género que no conoce con la promesa —improbable e imprevisible— de ser un verdadero éxito de ventas.

Marina López también ofreció su grata presencia en una mesa encaminada a buscar un sello propio: la identidad de una novela negra valenciana. Le acompañaron autores de allí, como Ramón Palomar, Emili Piera, Luis Valera y Fernando Arias. Se habló mucho de la criminalidad en Levante, de todas las historias que se podrían contar y aún no se han contado, y se aventuraron algunos rasgos comunes, en todo caso insuficientes para definir una tendencia literaria. Fernando Arias hablaba del esperpento y el humor a la hora de abordar la muerte, aunque admitía que son rasgos presentes también en muchos autores no valencianos, como Carlos Pérez Merinero.


Viernes, 24 de mayo

"¿Realidad o ficción?" es el nombre de la mesa que reunió a jueces, investigadores y profesionales de la criminología Carlos Climent, Teresa Domínguez, Rafael Guerrero—, que se dedicaron a desterrar tópicos de la ficción criminal y ofrecieron una visión ponderada del procedimiento policial. Porque la ficción criminal, al igual que cualquier clase de ficción, tiene la obligación de resultar verosímil. Pero en última instancia, la ficción debe ser fiel a sí misma, ya que sigue sus propias reglas —reglas que asumen y comparten los lectores, al contrario que la realidad, imprevisible, caótica, muchas veces incomprensible.



"Literatura y cine" supuso una interesante aportación de tintes académicos a la relación de estas novelas negras, tan marcadamente secuenciales, y estas películas, que casi siempre vienen refrendadas por un escritor de éxito. Raúl Gálvez y Pedro Uris fueron conducidos por Vicente Benet, y los tres fijaron los pormenores de este género eminentemente popular en el que cabe la irreverencia, incluso a veces la desconfianza hacia las autoridades...


Sábado, 25 de mayo

De este día destacaré la mesa de "Talentos negros": Carlos Zanón, Toni Hill, Juan Ramón Biedma y Susana Hernández fueron presentados por Pedro Tejada. Contrariamente a lo que se piensa, que la novela negra encasilla y quita libertad al autor, pudimos escuchar a cuatro escritores que se enfrentan al papel en blanco sin pelos en la lengua, para contar lo que más les preocupa, y sirviéndose además del género negro, que les proporciona el marco que mejor les define. Tal y como hacen en sus novelas, cada uno desde su trinchera, hicieron aportaciones muy personales, todo para recuperar esas historias que nos pertenecen.

Juan Madrid, David G. Panadero y Andreu Martín, diciendo "PRÓTESIIIIIS"

El ambiente estaba caldeado cuando aparecieron dos viejos conocidos —viejos amigos; para qué andarse por las ramas—, los escritores Juan Madrid y Andreu Martín, que llevan en activo al menos desde 1980 y han escrito muchas de las mejores novelas de nuestra Transición. Fue emocionante ver cómo estos dos, que ya peinan canas, desenterraban recuerdos para compartirlos generosamente con nosotros. La educación franquista, los colegios sin patio en el que jugar, el peligro social, y más adelante, la decisión de escribir novelas sobre la policía cuando casi nadie lo había hecho antes en España...

La noche terminó con la entrega de premios VALENCIA NEGRA, que ganó merecidamente Carlos Zanón...



Y luego hubo concierto de jazz, y después continuamos en los bares, y después...

Continuará...

David G. Panadero


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