Cosecha negra. Víctor Claudín y Óscar Plasencia

Novela de acción sobre un conflicto que no es nuevo, que no cesa: la conquista del oro negro

Un reguero de cadáveres

Con ritmo preciso, tiempos bien medidos y prosa eficaz se desarrolla Cosecha negra, una novela que fomenta una actitud de recelo hacia las versiones oficiales. La desconfianza es la actitud más razonable cuando entran en juego los intereses de las multinacionales del petróleo, los periodistas más insobornables, los servicios de inteligencia y los intereses de un país africano como Senegal.

Esta novela surge del guión cinematográfico de Óscar Plasencia, guionista, director y productor, que desde el inicio impone un tratamiento ágil donde, por no faltar, ni siquiera falta la secuencia pre-créditos, comenzando la novela por todo lo alto. Y su coautor, Víctor Claudín, periodista y escritor, impone una prosa urgente, ajustada al tema que trata, que se lee con fluidez y creciente tensión.

Amina Hadad Bryson es la directora en Senegal de la empresa petrolera Tulsaco Oil Corporation. Cuando un atentado terrorista adjudicado a Al Qaeda vuela su sede por los aires, ella se salva por estar casualmente tomando café en el Starbucks cercano. Pero su influencia unida a su origen musulmán le convierten en sospechosa, y será secuestrada y duramente interrogada por la CIA, que intentará arrancarle una confesión imposible, ya que ella no sabe nada... 



las maniobras del poder


Cosecha negra destaca por su meditada estructura, que no deja espacio para tiempos muertos, y caracteriza con rapidez a sus personajes, sin perderse en el paisaje y paisanaje tan caro a tantos otros escritores. Se trata de una novela de acción, de maquinaria perfectamente engrasada, que nos va mostrando perfiles de un conflicto que no es nuevo, y que avanza imparable. En sus palabras:

El petróleo no hace sino dejar un largo y denso reguero de cadáveres allá donde aparece, donde se sabe que existe. Sus dueños reparten igualmente su presencia por el mundo entero consiguiendo estar detrás de casi todo. El líquido negro es la causa o el motivo para atentados, accidentes, guerras, golpes de estado, crisis económicas. El líquido negro pone y quita gobiernos. Las corporaciones erigidas sobre el oro negro son uno de los poderes ocultos que manejan el mundo.

Pero Cosecha negra no se limita a exponer esa situación injusta que todos conocemos, sino que desvela las maniobras, contándonos cómo se enmascara el poder para mantener su estatus bajo una apariencia pacífica. En efecto, se trata de una novela conspiratoria pero no por eso se pierde en especulaciones estériles, y acaba aportando una visión cabal y sólida del conflicto. Porque, al fin y al cabo, aunque las conspiraciones existen, se acaban imponiendo las torpezas, acumulándose cadáveres en la cuneta...

Atmósfera literaria, 2013

David G. Panadero


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