Sesenta kilos. Ramón Palomar


Muertos, violencia, sexo, amistad y un momento casi mágico...

Ni policía ni leyes: deseo y vicio
Durante una recogida de cocaína, Charli, uno de los dos encargados de su custodia, decide darse el piro con la droga. Al dueño de los kilos no le queda más remedio que mandar a Mauro, un sicario, para recuperar la droga y dar su merecido al insensato. Con este sencillo comienzo se nos ofrece una trepidante caza del hombre, que nos llevará por distintas ciudades de España y del norte de África, en la que conoceremos a una galería de personajes impresionantes como don Anselmo, alias Frigorías, capo de la droga levantina, pillado por la burbuja inmobiliaria; su amigo Manuel "Carapán" Insausti, dueño de un macroburdel donde pasan el rato y dirigen sus negocios, a la sombra de un Murillo auténtico; el ex sargento legionario Ventura Borrás, que fue mentor de un sicario, y quien procurará soluciones a los distintos problemas; o el Marqués, un patriarca gitano, que entrará en la historia con sus sobrinos-matones el Yeyo y el Arturito, por codicia y deseos de venganza. Pero el libro no sólo nos cuenta la persecución del alijo y su ladrón, sino tres historias de persecución pasional, en la que tres hombres llegarán hasta los límites de la razón y el deseo por tres mujeres, que como dice la canción les tienen el seso sorbío... Y hay muertos, violencia, sexo en sus más variopintas manifestaciones, amistad, y un momento casi mágico, cuando dos matones gitanos se sienten casi en casa al conocer Tánger. Y para esta historia no hacen falta policías ni leyes, pues los caminos que recorren estos personajes están empedrados por el deseo y sus más viciosas fórmulas. Un tremendo libro con historias formidables.

Grijalbo, 2013
José María Sánchez Pardo 
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