Cine negro español: No dispares contra mí (1961)


"Regresaron alucinados de Cannes por la sorpresa de la Nouvelle Vague. Estaban seguros de que yo podría hacer aquí algo por el estilo" —José María Nunes


Atmósfera existencialista


Suena una trompeta, una mujer fumando, un local lleno de alcohol, humo y jugadores de cartas. Llega un coche de policía, las cartas desaparecen, un tipo sale corriendo, roba un coche. Para en una cafetería a llamar a su amante, cuando va a repostar en una gasolinera se encuentra en el maletero con una sorpresa. La huída no ha hecho más que empezar.


El escritor popular Curtis Garland,
 de guionista


“No sé realmente cómo huir, cómo escapar de esta sensación de vacío, de esta sensación de no hacer nada, de no ambicionar nada, de no saber adónde ir” dice el protagonista en determinado momento. David es un estudiante de derecho que dedica su tiempo al juego, a beber y a “otras compañías” que no son sus compañeros de facultad. Conoce a una mujer francesa, la esposa de un empresario, con la que huye, perseguidos por la policía, por un mercenario y por unos mafiosos que buscan una importante cantidad de dinero que supuestamente tiene David.

Dirigida por el portugués José María Nunes, uno de los representantes de la llamada Escuela de Barcelona, movimiento coetáneo a la Nouvelle Vague francesa o al free cinema inglés, cuenta en el reparto con Ángel Aranda, con la actriz francesa Lucile Saint Simon y con Jorge Rigaud en el papel del comisario de policía. El argumento se basa en tres de las novelas de Donald Curtis, también conocido como Juan Gallardo o como Curtis Garland, autor de bolsilibros o novelas de a duro, y el guión lo firma junto con el director y el productor Germán Lorente. Una curiosidad: en la película, Gallardo/Garland interpreta el papel de juez, retomando así sus orígenes como actor teatral.

Como cuenta el propio Nunes: “A mí no se me hubiese ocurrido nunca un título así. Pero lo acepté. Fue idea de Germán Lorente, socio de Enrique Esteban en aquella época. Habían estado en Cannes, 1959, y regresaron alucinados por la sorpresa de la Nouvelle Vague. Aunque yo no había visto nada de ese nuevo Cine, que además resultaba comercial, decían,  estaban seguros de que yo podría hacer aquí algo por el estilo.”

Tras un gran arranque, la huída del protagonista, las persecuciones, las escenas de acción se alternan con momentos de diálogos reflexivos de los dos protagonistas en ocasiones fuera de campo o hablando mientras miran a la cámara. También hay momentos casi oníricos: payasos tocando de forma rabiosa en diversos puntos de una sala de fiesta, el músico ciego del soportal o la decadente fiesta de disfraces. La música y los efectos de sonido están muy presentes, la excelente banda sonora jazzística de José Solá eleva y mantiene el interés de la película.

La sensación final es buena, la atmósfera existencialista está muy lograda, y algunos planos te impregnan y te dejan un buen sabor de boca, ayudados por una intensa música.


Juan Salvador López


España, 1961. Director: José María Nunes. Guión: Juan Gallardo, José María Nunes y Germán Lorente. Fotografía: Aurelio G. Larraya. Música: José Solá. Intérpretes: Ángel Aranda, Lucille Saint-Simon, George Rigaud y Ángela Bravo.

Esta crítica de No dispares contra mí forma parte del dossier sobre "Cine negro español" que ha elaborado Equipo Prótesis. Dicho dossier fue publicado en papel, dentro de la revista Prótesis nº7, aparecida en primavera de 2012, dedicada a indagar en los orígenes de la novela negra española. Los interesados pueden pedir su ejemplar en la librería madrileña Estudio en Escarlata.

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