Cine negro español: Hipnosis (1962)


Un viejo modelo de producción: coproducciones, género puro y duro, presupuestos ínfimos, estrellas foráneas de segunda fila, y, sobre todo, seudónimos anglófilos


Entre el melodrama gótico y
el policíaco siniestro


Uno de los daños colaterales más evidentes de la política cultural del franquismo, en el ámbito cinematográfico, afectó al gremio de la crítica y, por extensión, al de la historiografía dominante, manifestándose en la elaboración de un canon fílmico español pergeñado bajo los efectos de  exclusivas dosis de realismo e ideología a la hora de juzgar las propuestas de nuestros cineastas. La consecuencia más sangrante de esta postura fue que todo un conjunto de películas del llamado cine popular en una gran parte basado en construcciones genéricas foráneas (western, terror, thriller...) perdieron su lugar en las historias del cine español. Hipnosis es, posiblemente, uno de los ejemplos más notables de esto que decimos, así como también un epítome perfecto de lo que supuso la relación de un buen puñado de cineastas españoles con la industria y, en mayor medida, con su propia obra.


Eugenio Martín, 
autor para todos los géneros


Tras su paso por la universidad, la cinefilia y la literatura, Eugenio Martín autor para todos los géneros, como acertadamente le califican Carlos Aguilar y Anita Haas en el encantador libro que le dedicaron frecuenta las aulas del Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas y, fascinado por el neorrealismo italiano, debuta en el largometraje con Despedida de soltero en 1957. El fracaso crítico y económico, y su pasión por la profesión, le llevan a aceptar cualquier cosa que le propongan con tal de poder volver a dirigir, por muy alejada que estuviera esta propuesta de sus ambiciones primeras.

Hipnosis es la tercera película que dirige, y la primera de un puñado de excepción en el cine de género, y reúne ya una serie de características que definen a la perfección un modelo de producción de películas que dan lugar a un cierto tipo de cine español durante los años sesenta y setenta: coproducciones (Alemania, Italia, Francia), cine de género (thriller, western, fantástico y terror), presupuestos casi siempre ínfimos, creación de un olimpo de estrellas foráneas de la serie B, uso de seudónimos con sonoridad anglosajona y, sobre todo, fidelidad a los principios narrativos y estéticos de los patrones genéricos imitados (y admirados, habríamos de añadir).

Martín recurre a los imaginarios del terror y del policíaco, en una propuesta enunciativa que se encuentra en una veta, muy cultivada en el cine español, a caballo entre el “melodrama gótico” y lo que podríamos denominar “policíaco siniestro”: El clavo (Rafael Gil, 1945), La sirena negra (Carlos Serrano de Osma, 1947), Angustia (J. A. Nieves Conde, 1947), El hombre que veía la muerte (Gonzalo Delgrás, 1949), Las horas inciertas (J. M. Elorrieta, 1951), El cebo (L. Vajda, 1958), La mentira tiene cabellos rojos ( Antonio Isasi-Isasmendi, 1960), Los muertos no perdonan (Julio Coll, 1962), Ella y el miedo (León Klimovsky, 1962), Fuego (Julio Coll, 1963), Agonizando en el crimen (Eguiluz, 1965), El filo del miedo (J. J. Balcázar, 1967), y muchos jesusfrancos, por supuesto.

Todos ellos manifiestan una tensión entre los procedimientos narrativos del suspense y el imaginario siniestro del terror gótico, cristalizando en sus imágenes unas influencias notorias del expresionismo la sombra de Fritz Lang es palpable en Hipnosis,  y del cine de Alfred Hitchcock (acaso el norte de toda una joven generación de cineastas de todas las nacionalidades, escribía Carlos Serrano de Osma en un temprano 1943).


Andrés Peláez Paz


España-Italia-Alemania, 1962. Director: Eugenio Martín. Guión: Gabriel Moreno Burgos y Eugenio Martín. Fotografía: Francisco Sempere. Música: Roman Vlad. Intérpretes: Jean Sorel, Eleonora Rossi Drago, Götz George y Massimo Serato.

Esta crítica de Hipnosis forma parte del dossier sobre "Cine negro español" que ha elaborado Equipo Prótesis. Dicho dossier fue publicado en papel, dentro de la revista Prótesis nº7, aparecida en primavera de 2012, dedicada a indagar en los orígenes de la novela negra española. Los interesados pueden pedir su ejemplar en la librería madrileña Estudio en Escarlata.

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