Cine negro español: El Diputado (1978)

Eloy de la Iglesia, buen observador, captó las nuevas reglas del juego democrático

Opinión pública y desprestigio

Roberto Orbea, diputado por Madrid de un partido de izquierdas, va a ser elegido Secretario general del mismo; pero mientras se despliega ascendente su carrera política, un grupo de extrema derecha intenta chantajearle por su condición de homosexual. Esta semi-clandestina organización contrata a un chapero para conseguir fotos comprometedoras del político, unas fotos que pueden acabar con su carrera.

En El Diputado se conjugan, de manera ejemplar, los fantasmas de una época: homosexualidad, consumo de drogas generalizado, libertad política recién estrenada, relajación de las costumbres, violencia y peligro social… y la alargada sombra de la extrema derecha, urdiendo planes desestabilizadores y organizando peleas callejeras.

Para realizar esta película, Eloy de la Iglesia se inspiró en el caso de un conocido dirigente del PSP; lo que produjo tanto un cierto revuelo en el PCE como intentos por convencer al cineasta de que abandonara su proyecto.




las personas por encima de la ideología


Los protagonistas de la cinta son José Sacristán y María Luisa San José, pareja habitual del cine de la época, y en el papel del chapero tenemos a José Luis Alonso. Si bien la película empieza con pulso firme –la estancia en la cárcel de Carabanchel, donde el director de cine Juan Antonio Bardem se interpreta a sí mismo; las manifestaciones callejeras; los contactos de Orbea (Sacristán) con jóvenes homosexuales–, no es menos cierto que acaba intentando abarcar, de manera algo forzada, los lugares comunes de la época.

Y, al querer poner varias guindas al pastel, de la Iglesia sacrifica parte de la credibilidad de la película en aras de un aire festivo e inconsciente de suelta de bragas por todo lo alto. Nos referimos, sobre todo, al sorprendente (y, justo es decirlo, algo inverosímil) ménage à trois que realiza el trío protagonista; momento, por cierto, que ayudó –no poco– a promocionar la cinta en revistas como “Interviú” y “Lib”, y que contribuyó –no menos– a que recibiera la clasificación “S” (en la época, todo un emblema).

Con todo, sería falaz despachar la película como una provocación ingenua (o interesada) propia de aquellos tiempos de confusión, pues su argumento ofrece detalles bien delicados y urdidos: como el planteamiento de la lucha entre izquierdas y derechas en términos de opinión pública, de imagen de masas, de desprestigio… Sin duda, esto que, actualmente, es el pan nuestro de cada día, gracias a la oposición actual entre partidos –favorecida y alimentada por la prensa de cada trinchera– supuso un matiz inteligente en aquella época, demostrando que Eloy de la Iglesia era buen observador y estaba captando las nuevas reglas del juego democrático.

Aunque militante del PC, este cineasta siempre fue un espíritu libre y no se permitió comulgar definitivamente con dogmatismos, de ahí que le interesara, por encima de todo, el drama humano que exponía en cada película; con los años, cada vez más, situaba a las personas por encima de la ideología.

Huelga decir que El Diputado gana enteros contemplada como testimonio de la mítica y mitificada Transición; pero, además, Eloy de la Iglesia supo trascender el mero valor del testimonio para ofrecer, gracias a su profunda implicación en el proyecto, una película amarga, sentimental, sobre personajes que viven su derrota con dignidad.

David G. Panadero


España, 1978. Director: Eloy de la Iglesia. Guión: Gonzalo Goikoetxea y Eloy de la Iglesia. Fotografía: Antonio Cuevas. Música: Manuel Gerena. Intérpretes: José Sacristán, María Luisa San José, José Luis Alonso y Queta Claver.

Esta crítica de El Diputado forma parte del dossier sobre "Cine negro español" que ha elaborado Equipo Prótesis. Dicho dossier fue publicado en papel, dentro de la revista Prótesis nº7, aparecida en primavera de 2012, dedicada a indagar en los orígenes de la novela negra española. Los interesados pueden pedir su ejemplar en la librería madrileña Estudio en Escarlata.

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