Prospectivas. Edición y prólogo de Fernando Ángel Moreno


Fantasías distópicas, viajes espaciales y temporales, testimonios ucrónicos, delirios cyberpunk...


Iniciativa interesante y arriesgada


No parece caber duda de que la ciencia ficción es un género narrativo de plena importancia dentro de la contemporaneidad. La negación de este protagonismo nos parece hoy con razón producto de los más arcaicos sistemas de pensamiento, surgido de tabúes culturales empapados de los habituales complejos y carencias tanto de un rancio sector académico como de un corpus social, que, en un país como España, no deja de implicar un porcentaje lamentablemente significativo.


un género permeable y cambiante


Debería quedar claro para cualquiera con un mínimo de capacidad perceptiva que el amplio abanico de registros y matices de este género resulta fácilmente permeable a una universalidad temática en la que tienen cabida tanto las más sesudas reflexiones intelectuales como el más propio sentido de la maravilla patrimonio de lo fantástico. El cultivo de la narrativa de ciencia ficción en nuestro país ha profundizado durante años en la multiplicidad de matices inherentes al género, con mayor o menor fortuna pero siempre tratando de cristalizar una esfera difícil de abarcar, y es en ese espíritu, entre cohesionador y reivindicativo, en el que parece haberse gestado el libro que tenemos entre las manos: Prospectivas. Antología del cuento de ciencia ficción español actual, a cargo del profesor Fernando Ángel Moreno.

Se trata, por tanto, de una compilación marcada por lo que podríamos denominar una heterogeneidad obligada, en la que se ha intentado dar cabida a toda suerte de temas y estilos dentro de los arquetipos habituales, léase las fantasías distópicas o los viajes espaciales y temporales, sin olvidar el imprescindible testimonio ucrónico y los delirios cyberpunk de mayor o menor originalidad. La amplitud de miras de que hace gala es asimismo comprobable por el desgranar de autores incluidos en la antología, desde clásicos como Cesar Mallorquí o Elia Barceló a escritores muy poco conocidos o noveles, toda vez que resulta de obligada mención el hecho de que todos los relatos ya habían sido publicados anteriormente, a excepción de un par de ellos.

No obstante, aunque una empresa semejante resulta encomiable y digna de elogio en su intencionalidad, lo cierto es que la antología se encuentra impregnada de multitud de carencias, no en cuanto a homogeneidades narrativas o temáticas, algo absurdo en el espíritu del género y de una compilación ambiciosa como la que tenemos entre manos, sino en lo referente a algo más prosaico pero también más sustancial. La calidad, hablando en plata.

En efecto, el desequilibrio de calidad literaria en términos generales que no tanto técnicos se hace patente en el libro de una manera que casi podríamos designar como escalonada o progresiva. Partiendo de un primer relato magistral como es “El rebaño”, de Mallorquí, que dentro de su enfoque posapocalíptico es igual o superior a historias desoladoras en la estela de La carretera, de Cormac McCarthy; autores como León Arsenal o la ya mentada Barceló dejan presente un sello de reinvención e identidad propia siempre agradable y refrescante para el lector. Tristemente, no puede decirse lo mismo de pretenciosas patochadas como las perpetradas por Roberto Bartual en la narración “Últimas páginas de una autobiografía”, o del relato de finaliza la antología, “NeoTokio blues”, cuyo autor, José Ramón Vázquez, hace gala de innegables buenas intenciones en la plasmación de distopías propias del anime japonés, toda vez que su narrativa resulta por completo carente de un espíritu propio o innovador más allá de la sucesiva plasmación de clichés de ese concreto corpúsculo cultural.

En cualquier caso, la antología Prospectivas no deja de presentar una iniciativa interesante y arriesgada en su variedad de registros, siendo merecedora de atención de manera independiente a la calidad significativamente irregular que podamos encontrar en muchos de sus acercamientos a un género al que, no obstante, ejemplifica y deja partícipe en su carácter permeable y cambiante.

Salto de página, 2012
J.F. Pastor Pàris
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