Cuando el río suena. Joe Lansdale


Pobreza, racismo y asesinatos durante la Gran Depresión

Una  estupenda trama detectivesca
En 1933, en un condado del este de Texas, los hermanos Crane encuentran en lo más frondoso del bosque el cadáver de una mujer negra salvajemente torturada. Este terrible hecho continúa con la aparición de más cadáveres, en lo que asemeja la acción de un asesino en serie. Las reacciones de espanto y rabia, se ven seriamente mediatizadas por las circunstancias económicas de la época, la Gran Depresión, en un condado que malvive de una pobre agricultura, y donde campa un racismo sin tapujos, que mediatiza la calificación de los hechos y la acción de la Justicia. La investigación sufre además del peso que tienen sobre la población las leyendas referidas a seres fantásticos. La desidia general, un feroz racismo y el peso de las supersticiones pueblerinas lastran las pesquisas de unos horrendos crímenes, que alteran la paz de una comunidad que vivía aparentemente tranquila. La narración tiene el encanto de esas novelas con el regusto del Sur agrario y pobre, y nos viene en muchos momentos el Tom Sawyer de Mark Twain, aunque con historias mucho más sórdidas y crueles. Pero al igual que aquella gran novela, la narración nos transmite la trama social de unos lugares y una época, con unos personajes magníficamente dibujados, unas historias que calan por su profundidad e interés, y una trama detectivesca muy lograda, y que nos tiene en vilo hasta la última página. Un grandísimo libro.

RBA, 2012
José María Sánchez Pardo
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