Cine negro español: Crimen para recién casados (1959)


Una intriga cómica con luna de miel, donde ella le acaba sacando las castañas del fuego 


Ella misma decide resolver el crimen


Antonio y Elisa, recién casados, se van de luna de miel a la Costa Brava durante cinco días. Él es un redactor de sucesos de El Caso buscando su gran oportunidad, que se presenta cuando encuentran un cadáver carbonizado en un coche que ha caído a la playa. La víctima, un joyero de Barcelona con el que han compartido el tren y el hotel donde se alojan, estaba allí para la venta de una joya de enorme valor a un empresario americano. Antonio se lanza a la resolución del enigma que además de un posible ascenso le puede suponer quince días de vacaciones con su flamante esposa. Mientras tanto, Elisa, no muy convencida de las aptitudes de detective de su marido, decide resolverlo ella misma para poder disfrutar de su luna de miel.


intriga detectivesca
 y comedia costumbrista


Antonio es Fernando Fernán Gómez y Elisa una joven Conchita Velasco de veinte años, poco después de rodar Las chicas de la Cruz Roja, y entre el excelente plantel de secundarios se puede encontrar a José María Caffarel, Manolo Gómez Bur y Agustín González. Es una producción dirigida por Pedro L. Ramírez, responsable de Recluta con niño, El tigre de Chamberí o Los ladrones somos gente honrada, todas ellas formando equipo con Vicente Escrivá y Vicente Coello (el guionista de la impagable Atraco a las tres), que en esta ocasión cuenta además con los diálogos de Alfonso Paso.

La película mezcla hábilmente la intriga detectivesca de quién mató al joyero con la comedia costumbrista de un matrimonio medio de la época. Refleja el comienzo de los años sesenta en España, por lo menos la versión oficial que se quería dar: sol, buenas playas, buen humor, aparente igualdad entre hombres y mujeres y una situación económica solvente. Más allá de la declaración de Juan Antonio Bardem en las Conversaciones de Salamanca de 1955, que podríamos mantener hoy, en la que decía que el cine español era: “políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico”, en los años cincuenta y sesenta en España se hicieron muchas películas estimables a manos de cineastas “artesanos”. El género policial no se cultivó mucho, existe la creencia popular de que la mayoría de los actores españoles resultan poco verosímiles con un arma en la mano, por lo que reinó la comedia costumbrista.

En hora y media el ritmo no decae y seguimos la evolución de la investigación al mismo tiempo que los primeros momentos del matrimonio que, por una serie de imprevistos, no pueden disfrutar de su intimidad. Entretenida, alegre y vistosa, con una buena pareja protagonista y un magnífico reparto, hará las delicias de los aficionados a las intrigas detectivescas y de los seguidores de la comedia costumbrista española. 


Juan Salvador López


España, 1959. Director: Edgar Neville. Guión: Edgar Neville. Fotografía: Enrique Barreire. Música: José Muñoz Molleda. Intérpretes: Mary Delgado, Manuel Luna, Julia Lajos y Rafael Calvo.

Esta crítica de Crimen para recién casados forma parte del dossier sobre "Cine negro español" que ha elaborado Equipo Prótesis. Dicho dossier fue publicado en papel, dentro de la revista Prótesis nº7, aparecida en primavera de 2012, dedicada a indagar en los orígenes de la novela negra española. Los interesados pueden pedir su ejemplar en la librería madrileña Estudio en Escarlata.


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