El leopardo y la montaña. Wallace Breem


Un territorio hostil y casi desértico, propicio para la trampa y la añagaza

Un canto a los pueblos de la zona
La acción se inicia en 1919, en Waziristán, un territorio casi desértico e inhóspito, en el extremo noroccidental de la frontera de la India británica con Afganistán. En este remoto enclave están acantonados Los Corredores de Jaisora, una unidad de milicia integrada por miembros de las tribus de la región, y con la única presencia de oficiales británicos. Pero, en éstas, el emir de Kabul proclama la yihad, y el comandante de la unidad, el inglés Charles Sandeman se ve rodeado en territorio hostil con sus tropas. Recibe la orden de abandonar sus posiciones, y regresar a las líneas británicas. Pese a sus reticencias, Sandeman inicia una acción que le va a enfrentar a múltiples peligros, que van desde el enorme número de enemigos que le rodean, a la incertidumbre por la fidelidad de sus tropas fastunes, que sólo reconocen vínculos de clan, y para las cuales cualquier litigio se resuelve con violencia y derramamiento de sangre, y un territorio hostil y casi desértico, propicio para la trampa y la añagaza. Así se despliega esta novela de aventuras donde se conjugan el valor temerario, la sutil inteligencia y la fuerza combativa en una historia que nos retrotrae a otros escenarios de frontera en el que hemos cambiado las chaquetas azules y los pieles rojas, por los casacas rojas y los barbudos afgani. Y ademas se hace un canto a los pueblos de la zona, en que se destaca su robusto humor, su feroz valentía, su meticuloso código de honor y su indómito espíritu de independencia, permitiéndonos entender el perpetuo conflicto que se vive en esa región, y que en este caso enfrenta al leopardo inglés con la roca afganí. Un libro que nos propone la aventura sin paliativos ni enjuagues, y que se lee de un tirón. Una magnífica novela.

Alamut, 2012
José María Sánchez Pardo

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