El príncipe que cruzó allende los mares. Roberto Malo, Francisco Javier Mateos y David Guirao


Contando por dos colegas que agarran un argumento clásico de los cuentos de hadas y, a partir de ahí…

Aliñado con ingenio


Y es que tengo para mí (y no lo suelto) que estos tipos, Malo & Mateos, no escriben cuentos: los charlan mientras se dan una vuelta por el barrio, con las manos en los bolsillos, la cabeza en las nubes y el ingenio dispara(ta)do. Luego van Isabel y David, los sheriffs de Nalvay, y , antes de editarlo primorosamente (como es su costumbre) dan, cuales Pepitos Grillos, un silbidito al gran ilustrador David Guirao para que, además de ponerle a prueba con el color, colme la página con sus muy narrativas y épicas ilustraciones que sirvan de contrapunto a las palabras de los contadores.

para que el sobrinito plasta
 suelte la "Play"

Y es que El príncipe que cruzó allende los mares está contando por dos colegas que agarran un argumento clásico de los cuentos de hadas (los pretendientes de una princesa doliente y sufriente que intentan conquistar su cuore ofreciendo sus mejores mañas y desplegando sus más afortunadas habilidades) y, a partir de ahí, empiezan a manosearlo quitando de aquí, poniendo de allá, salpicándolo de humor, embadurnándolo de naturalidad, sazonándolo con dislates y aliñándolo con ingenio (de eso que no falte) hasta dejarlo apto para el disfrute y el consumo repetido y continuado.

Pues eso, por si no se han dado cuenta, ya saben que regalar estas Navidades al sobrinito plasta para que suelte el coñazo de la “Play”, deje de dar la tabarra por whatapps (o como coño se llame) e interrumpa el flujo de twiitteers y así, además, se lo pueden leer ustedes que no les vendrá mal. Nada, nada mal.

Nalvay, 2012
Compra online
Luis de Luis
Publicar un comentario en la entrada