Motor lab monqi. Miguel Ángel Martín


una enorme ternura por estos adolescentes condenados de por vida a ser solitarios e inadaptados y que intentan buscar su lugar en el mundo

Brian the Brain, un clásico


El contraste entre un dibujo sencillo y elegante, que lleva la tradición de la línea clara francesa a un registro minimalista, y unos guiones turbios y en ocasiones enfermos es el sello que distingue a Miguel Ángel Martín. Si el cómic no fuera tan minoritario en nuestro país, habría sido a causa de sus obras anteriores un artista muy polémico salvado por un indiscutible talento, o bien, según se mire, un gran dibujante que se deja echar a perder por su afición por la pornografía y la serie B.

Martín prefiere ir a su aire

Pero, curiosamente, poco de escandaloso hay en esta nueva aventura de Brian the Brain adolescente; el delirante entorno pulp de científicos un tanto enloquecidos, matanzas de instituto y chicas mutiladas que rodea al protagonista son asumidos por enorme naturalidad por éste y por el autor, al igual que en las películas de Almodóvar las monjas embarazadas de travestis se ven como el pan nuestro de cada día. Aunque el argumento contado en frío podría hacer creer que el autor se ha quedado anclado en la búsqueda de sensaciones fuertes y el nihilismo de moda en los años 90, lo cierto es que la historia trasluce una enorme ternura por estos adolescentes condenados de por vida a ser solitarios e inadaptados y que intentan buscar su lugar en el mundo.

Si este contenido y esta narración, en el fondo sutil y adulta, metidos en un contexto tan adolescente encontrarán su lugar en el mercado es toda una incógnita; es evidente que el autor, con la calidad de sus dibujos, podría haberse embarcado en una búsqueda de la respetabilidad y la madurez tras su pasado friki y sus locuras de juventud, un poco como ha hecho el cineasta David Cronenberg, pero que prefiere ir a su aire, o bien que le puede el cariño a Brian the Brain, con el que evidentemente se identifican él y sus lectores.

Rey Lear, 2012

Jalop
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