Moravia. Marcelo Luján


Además de negra, Moravia es una novela de ambiente, un poético fresco del “Cambalache” que supuso la primera mitad del siglo XX

La musicalidad de un tango


Antes de abandonar la miserable aldea donde creció, Juan Kosic juró por lo más sagrado que algún día regresaría, triunfal, para restregar su éxito a su madre, una mezquina inmigrante checa que jamás creyó en el talento musical de su hijo, y ahora, transcurridos quince años, irreconocible y montado en el dólar, se propone hospedarse en secreto en la ruinosa pensión familiar… sin sospechar que la sorpresa acabará en tragedia.

se lee en un suspiro

Con la hipnótica musicalidad de un tango y la nostalgia infinita que sólo puede sentir un poeta argentino lejos del Río de la Plata, Marcelo Luján (Buenos Aires, 1973), quien con La mala  espera obtuvo el Premio de novela negra Ciudad de Getafe 2009, nos canta el trágico “Volver” de Juan, Su “Caminito” para saldar cuentas con el pasado, tras hacerse un hombre, y un nombre, como bandoneonista en la Nueva Orleans de los 50.

Una poética “Milonga sentimental”, que el destino convertirá en Tango Masacre con ecos del realismo trágico de Crónica de una muerte anunciada.

Pero además de negra, Moravia es una novela de ambiente, un poético fresco del “Cambalache” que supuso la primera mitad del siglo XX, desde el horror de la Checoslovaquia ocupada a las penalidades de la arrabalera Argentina peronista.

Y romántica, pues Moravia es también la idílica historia de un amor en el exilio, la historia de Juan y una bellísima aristócrata checoslovaca que, a regañadientes, lo acompañará en su viaje hacia el desastre.

Y pese a sus muchas aristas narrativas, se lee en un suspiro, porque las mejores novelas no son las que más duran entre las manos, sino las que, como Moravia, lo hacen en la memoria.

El Aleph, 2012

Sergio Vera Valencia
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